jueves, 31 de mayo de 2018

Terror en el aire

El silencio lleno de pánico a todos en la torre de control del aeropuerto de Huntington, la gente corría, los bomberos se preparaban para salir corriendo en sus camiones contra incendios, todo era una locura, el vuelo 156 de Intrajet había desaparecido a los 25 minutos de vuelo, todo mundo esperaba lo peor, en el radar se podían ver los vuelos circundantes, pero no se veía nada del vuelo 156 de Intrajet, hasta que sin previo aviso, el vuelo apareció de la nada en los radares, la comunicación se restableció al poco tiempo;
-TWR, regreso al aeropuerto, tengo problemas con los sistemas de vuelo-
la gente estallo con cierta euforia, había alegría, lo cierto es que nadie quiere aparecer en el noticiero de la tarde, para informar de un avión estrellado.
Al regresar el avión, los pasajeros bajaron contentos, no parecían extrañados, mas de uno molesto por el hecho de regresar al aeropuerto, al llegar bajaron todos menos la tripulación, el gerente de la aerolínea con personal de la TSA (Transport Security Administration) fueron a ver al capitán y copiloto, el capitán fumaba un cigarro, el copiloto estaba excitado, la azafata permanecía sentada en una de las sillas de ruedas del avión, parecía distante, alguien dijo que le pareció estar bajo una tremenda carga emocional.
El capitán dijo lo siguiente a los presentes, se han omitido datos técnicos por seguridad;
-salimos de la pista a buena hora, tuvimos un despegue tranquilo, sin viento y a velocidad normal, esperábamos entrar a velocidad crucero una ves llegando a la altura, todo iba bien, hasta que detectamos algo extraño en el radar, aquello parecía algo raro, un avión tras nosotros, tratamos de contactar a la torre, pero nos dimos cuenta que ya no teníamos comunicación con torre de control.
El objeto detrás nuestro realizo una maniobra muy extraña, por las lecturas del radar me di cuenta que nos alcanzo, por las ventanas de la cabina lo vimos, aquel extraño objeto circular que paso a una velocidad indescriptible, no sabíamos que pasaba, la azafata entro corriendo a la cabina, estaba asustada, dijo que todos los pasajeros se habían desmayado, temía una descompresión de la cabina, pero no había ninguna descompresión, pero los sistemas se habían vuelto locos.
Fue algo aterrador, pero Carl (el copiloto) se dio cuenta que no subíamos y no bajábamos, estábamos estáticos, Marie (la azafata) empezó a lanzar gritos de terror, no supe de que hasta que me di cuenta de ello, extrañas aeronaves triangulares nos rodeaban, bajaban y subían ellas si podían maniobrar, pero la risa psicótica de Marie me alarmo, señalo arriba del cielo, un enorme objeto, una especie de nave, no se como explicarlo, era una nave parecida a la de star wars, pero cuadrada, de esos enormes destructores que salían en las películas, pero esta era cuadrada.
Aquella enorme nave nos paso por encima, apuntaron unas enormes y extrañas luces, en aquel momento los tres estuvimos confundidos, aterrados, la luz se apago y nos dimos cuenta que ya no estábamos solos en avión, cuatro extraños sujetos habían aparecido de la nada en el avión.
Uno de ellos era un hombre, pelo negro, ojos marrón, había una mujer, rubia, parecía alemana o sueca, ojos verdes, el segundo fue el mas llamativo, calvo, ojos amarillos, mirada penetrante, pero el tercero, me pareció un hombre con alguna especie de casco de astronauta, todos con orejas puntiagudas, los cuatro entraron a la cabina, parecían analizarnos, sus miradas era la mirada militar, no se si me explico, esa mirada de tener el control de la situación, ya sabe, el hombre de pelo negro y el del casco se fueron hacia la cabina de pasajeros, el hombre calvo no paraba se observar a Marie, alzo la mano como saludando, Marie respondió el saludo y chocaron sus palmas y no se que paso con ella-
Marie fumo un cigarro y dijo entre lagrimas;
-abuso de mi, mi cuerpo, mi mente, lo sentí, dentro de mi, mi cuerpo, viendo mis memorias, escuchando mis pensamientos, podía saberlo todo de mi y me decía con una voz dentro de mi cabeza, no te asustes, hemos venido por uno de los pasajeros, uno que nos ataco, dijo en mi cabeza, fue entonces que los tres escuchamos un alboroto, los dos hombres regresaban con un hombre, mediana edad, rubio, ojos azules, el calvo me dijo en mi mente, es el, nos lo llevaremos.
El hombre estaba aterrado, habíamos sido abordados por extraños seres, todos los pasajeros estaban dormidos o en alguna de especie de trance, y esos seres querían a ese hombre, este forcejeaba y luchaba, mientras lo hacia me golpeo y al contacto lo sentí, sentí que mi cabeza y la del ser calvo se conectaba a ese hombre, ese hombre, lo supe, lo pude ver, era un piloto de aviones caza, mientras patrullaba Anchorage Alaska observo a una de esas naves triangulares, aviso a sus superiores y dieron la orden de no hacer nada mas que observar, el hombre desidio disparar sus misiles, estos impactaron a la nave triangular y cayo en picada, sus jefes estuvieron furiosos, es solo pensaba que salvaba a su país, pero quien estaba en aquella nave era muy importante, el calvo me grito en mi mente, asesino, ¡es un asesino!, entre el ser del casco y el del pelo negro forcejearon, allí fue cuando Carl intervino-
Carl suspira y observa la nada;
-trate de ayudar a ese pobre diablo, dios sabe que cosas querían hacerle, yo, luche, golpee al hombre de pelo negro, me fui por el del casco y lo empuje junto a su victima, así hicimos que impactara su casco contra el muro, este se quebró, pude ver atravez de las roturas del casco, allí no vi a uno de esos seres, vi a un hombre, un ser humano, tendría pelo militar, pero no pude reaccionar, el tipo calvo me tomo del brazo y no se que me hizo, pero dolió, en mi cerebro, en mi mente, tomaron a ese hombre y se lo llevaron arrastrando una ves sometido-
David el capitán suspira hondo mientras se le llenan lo ojos de lagrimas;
-la mujer rubia me dijo, yo que tu tomaba el mando del avión, no queremos mas victimas, para asegurarse de que escuchaba me tomo del cuello y me alzo por varios centímetros, yo asentí dudando, fui al mando del avión, pero dije mientras veía inconsciente a Carl y a Marie en shock, por reacción dije, se lo diré a todos, el mundo lo sabrá, la mujer rió de aquello con una risa hueca y casi sin alma dijo, ¿quien va a creerte?, las comunicaciones de tus congéneres han adoctrinado a todos los que te rodean, tu historia no sera mas que una historia mas de seres grises y macrocéfalos, las crías lo leerán y lo escucharan en las noches, pero tu, nos recordaras de por vida y dudaras de ti mismo hasta la muerte.
Todo termino, con aquellas enormes y brillantes luces, las naves triangulares se marcharon alzando el vuelo hacia arriba, la enorme nave cuadrangular ya no estaba, yo conduje el avión de regreso mientras veía los instrumentos regresar a la normalidad, Carl y Marie se compusieron antes del aterrizaje, pero ya había pasado todo-
el jefe de la TSA impresionado de aquel relato, pidió la lista de pasajeros, todos habían pedido sus maletas y re acomodo en otros vuelos, menos una persona, Albert Truman, la cual nadie dice haberlo visto bajar, aunque en los vídeos del aeropuerto se le podía ver subir, jamas se le vio bajar, tras mas investigaciones, el jefe de la TSA descubrió que Albert Truman era un nombre falso, su verdadero nombre era Robert Williams, un desertor del ejercito estadounidense que tenia cargo de insubordinacion y traición en tercer grado, pero el ejercito se negó a dar información sobre el.
El caso del vuelo 156 de Intrajet aun esta sin aclararse, la TSA y Intrajet negaron todo, asegurando que se trataba de un caso de esquizofrenia compartida, los listados del vuelo han sido borrados o desaparecidos, David Donahue dejo la aviación civil, trabaja en un taller automotriz de su yerno, jamas a cambiado o negado su historia, Marie Laura Rodriguez trabaja con ufologos y con gente que asegura haber tenido experiencias paranormales, Carl Jhonson murió en una extraña accidente tras una serie de conferencias en los estados unidos sobre el fenómeno OVNI y su caso, su muerte es un caso cerrado, pese a que jamas se supo que causo su muerte, personas que afirman haber estado en aquel vuelo, negaron haber visto, sentido nada...

Dentro de la niebla

Lo que estoy a punto de relatar puede ser considerado como una historia estrafalaria, una tonteria, pero yo se que lo vivi y lo real que fue.
Durante las noches me despierto sudando frió, escucho a veces ecos lejanos o voces, dentro de poco iré al psiquiatra, seguro me mete al manicomio, pero eso es mejor que seguir viviendo este infierno.
Mi historia de mi vida no es muy relevante, soy un estudiante de periodismo de la universidad de Guadalajara, vengo de una familia agraciada económicamente, pero no de ricos, mi padre es un corredor de bolsas americano retirado, mi madre una diseñadora de interiores, nada mas allá de lo común.
Mi carro donde viví aquel nefasto hecho, es un cavalier 2012, color plata, no es un carro de lujo, al menos para mi no lo es, es carro que cumple con su misión, transportarme de un punto a otro y nada mas.
La pesadilla comenzó aquella nefasta noche que me dirigí a la Ciudad de Puerto Vallarta para unirme con mi familia en un hotel de tres diamantes, por cuestiones de estudio, salí un día mas tarde, con la promesa de encontrarlos en el paradisíaco Puerto.
Salí a carretera una tarde tranquila, sin nubes y buen sol, sabia que llegaría como en 6 horas con suerte, sali de la ciudad en total tranquilidad, bien dicen que la calma viene antes de la tormenta.
Conduje alrededor de cuatro horas, mientras caía el sol y parecía una noche tranquila, aunque la radio se perdía bastante la señal, siempre volvía, así me estuve conduciendo por aquella carretera en total tranquilidad, de ves en cuando pasaba un vehículo o varios, algún trailer o pipa de algún material, pero el camino tenia vida, a veces pasaba por las rancherías y los pintorescos vendedores ofrecían algún aperitivo a los camiones de pasajeros, todo iba en tranquilidad.
Pero todo cambio y quizá fue cuando empezó el horror y no me di cuenta de ello, fue al acercarme al kilometro 196.8 de la carretera que me di cuenta de algo, los carros habían desaparecido en su totalidad de la carretera, mi carro pasaba por parajes oscuros, no se veía mas que arboles, espesura y surcos de tierra, pero no me dio miedo, el GPS marcaba la ruta y todo parecía tranquilo, hasta entonces.
Mientras mas me adentraba note que la enorme oscuridad que me rodeaba, los faros apenas mostraban el camino, pero poco a poco el camino parecía mas salvaje, lleno de arboles vetustos, los cuales formaban figuras extrañas y surrealistas que llenaban la imaginación de extrañas imágenes, fue entonces que se perdió toda señal de la radio, los botones del radio me los acabe buscando alguna señal de radio, pero solo quedaba aquel sonido de frecuencia vacía, solo estática.
Apague la radio, conduje por lo que yo creí fueron unos minutos mas hasta que sucedió la primera de aquellas situaciones extrañas, atrás de mi se posaron dos luces, aquellas luces parecían haber llegado desde muy lejos siguiendo la carretera, no le preste mucha importancia, parecían las luces de cualquier otro carro, mientras conducía por aquellos parajes inhóspitos, me dio tranquilidad saber que no estaba solo, pero de pronto, así de súbito, se desapareció, aquello me dejo helado, baje la velocidad y mire el retrovisor, no podía ver nada, pensé que quizá había chocado o se les había apagado el carro a alguna familia, pero no vi nada, pero todo fue a peor cuando vi lo siguiente, aquellas dos esferas bajaron del cielo, iban en dirección de mi carro y estaban acelerando.
Aquello me dejo aterrorizado, mis nervios se alteraron y pise el acelerador a fondo, no sabia lo que ocurría, no me importaba, quería largarme de allí a donde fuera, acelere, solo para ver a ese par de objetos luminosos tras de mi, acelere lo mas que pude, pero entonces lo peor estaba ocurriendo, el carro empezó a fallar, el tablero se apagaba y se prendía, el radio se prendió solo sonando solo una horrible estática, de pronto el carro se apago definitivamente y quede varado a merced de lo que fuese aquello.
Consumido por el terror me negué a aceptar mi destino por funesto que fuera, mire el retrovisor con miedo y precaución, no se que esperando que me sucediera, pero ya no vi nada, estaba yo, solo, en la oscuridad de la carretera, no había rastro de luces, solo mi carro a mitad de una carretera entre la nada.
Saque mi celular, tenia saldo suficiente para llamar a donde fuese, pero no llamaría lejos, no había señal, molesto y asustado no supe que hacer, hasta que me di cuenta que el celular empezó a apagarse, poco a poco, hasta que quedo muerto en mis manos, en la oscuridad, después tanto, tenia miedo, no por mi físico, mi persona, si no un miedo inexplicable, un miedo mas allá de otro mundo, un miedo a algo mas que yace en la oscuridad.
Pero como ya dije, no iba a sucumbir tan fácilmente, saque de mi guantera una lampara de baterías, si, quizá aquello era una nube de electromagnetismo que había apagado mi coche, las luces eran efectos eléctricos como las centellas, mi pensamiento de universitario me decía que todo tenia una razón lógica, busque en el maletero de mi carro y saque una lampara de queroseno, así alguien me vería y no tendría que chocar conmigo, mis pensamientos eran contradictorios, pero me daba igual, con aquella lampara prendida, pensé nada podría asustarme mas, que equivocado estaba.
Frente a mi, con la lentitud de un amanecer empezó a llegar una niebla, lentamente, como bestia marina, aquella enorme neblina me cubrió, la luz de la linterna y de la lampara apenas se veían, aquella nefasta neblina lo cubría todo, fue entonces que verdaderamente sentí un miedo profundo, un miedo mas allá de lo conocido, no se por que, pero subí a mi carro, cerré las ventanas y puertas, como si alguien me estuviese dando una orden de esconderme, ahora si, lo peor, lo peor estaba por comenzar.
Una misteriosa luz prendió el cielo, todo aquello parecía de día por lo iluminado, pero poco o nada se podía ver atraves de la neblina, aquella luz nefasta me llenaba de una extraña sensación de miedo y horror tan profundo, de verdad que aquel miedo te daban ganas de cortarte un miembro o dos con tal de no estar allí, cerré los ojos, me tape la cara, no quería ver aquella luz, pero el golpe seco de los costados del carro me hicieron verles, dentro de esa luz nefasta, dentro de esa pesadillesca neblina, pude ver personas, o lo que creí eran personas, las cuales caminaban siguiendo la carretera, algunos de ellos chocaban con el carro, lo rosaban o lo golpeaban, uno de aquellos seres se detuvo a mi costado, en el vidrio de la puerta, entonces pude verle claramente, aquel ser parecía haber sido una persona, pero llevaría muchos años de muerta, pero sabia que estaba yo adentro del coche, me miraba con sus cuencas vacías y su nefasta mueca en el rostro, tras forcejear con la cerradura abrió la puerta, mas de esas cosas le siguieron y todos querían tocarme o hacerme algo, me acurruque contra la otra puerta lleno de horror y quizá me desmaye.
Abrí los ojos de sobre salto, estaba bien, no había nada a mi alrededor, la tenue luz del inicio del amanecer presagiaba una buena mañana, hasta el cielo se veía despejado, me baje del vehículo, estaba por completo desorientado, fue entonces que los vi, allí parados, observándome, tres personas o tres seres, una mujer rubia, un hombre de pelo negro y hombre o ser con alguna clase de casco parecido al de un astronauta, aquellos seres llevaban batas de un color parecido al de un azul oscuro, el hombre me señalo con la cabeza, pero pude notar sus orejas puntiagudas.
A la cercanía el ruido de un helicóptero me llamo la atención, la observar el helicóptero me di cuenta que aquellas persona o seres se desvanecieron, pero algo me dijo que se habían vuelto invisibles, el helicóptero me apunto con una potente luz, la cual me hizo sentir mareado, tras de mi vi llegar un grupo de militares armados hasta los dientes, llevaban ropas negras sin insignias, uno de aquellos militares se me acerco y me dijo algo y al poco tiempo, me desmaye.
Desperté dentro de una ambulancia militar, era llevado de emergencia a un hospital en Puerto Vallarta, tenia heridas leves, las cuales no reconocía, la enfermera a cargo me dijo que había chocado, pero le dije aquello era imposible, pues el carro se me había apagado debido a la niebla, la enfermera rió y me tranquilizo, al llegar a la hospital mi familia me esperaba, les habían comunicado acerca de mi accidente, al poco rato de mi despertar, mi madre tuvo problemas en el hospital, los números e identificaciones de la ambulancia militar que me había recogido eran inexistentes.
A los días pude ir a ver en el corralón, mi carro, estaba mal trecho, estaba chocado en la punta, ademas que según el registro, se había volcado, con mas dudas buscamos al agente de la policía federal que había reportado el accidente, resulta que este oficial llego media hora mas tarde de lo que me había recogido la ambulancia, al llegar solo vieron el carro, pero me cuestionaron por las manchas de los neumáticos, el oficial nos llevo al tramo carretero donde había empezado todo, allí vimos las huellas de mi carro al acelerar, pero también, manchas negras de dos objetos que parecían haber seguido al vehículo, el oficial dijo no ser experto, pero dijo que parecía como si algo hubiese quemado y derretido el propio asfalto tratando de alcanzarme, aun que me da terror pensar que me llevaban hacia algo, los misteriosos militares, ademas de los extraños seres que se podían volver invisible, pero me alegro, de nunca mas, haber vuelto a ver esa niebla y lo que había dentro de ella...

sábado, 28 de abril de 2018

No te sientas solo


Mi alma llora, pero mi cara sonríe
Quizá es hipocresía, quizá es locura
Pero más vale abrazar la nobleza de la soledad
¿Has visto a las enormes familias que viven en la entropía?
O que tonto era cuando quería amar con locura
Pues en verdad es de locos amar
No hay razón más noble que la no razón
Las sombras llenan el vacío
La luz las dispersa, pero jamás las destierra
Qué hermoso es el árbol muerto
No sabe de  la desdicha de  la vida
Que hermoso es el desierto
En su vasta soledad habitan demonios que no gritan
Solo esperan al encuentro con los muertos
Que hermosa es la luna
En su eterna soledad distante
Que lejos estamos de ella
Pero ella está más cerca de nosotros
Que cualquier otra estrella
No te sientas solo
Jamás lo has estado
Estas rodeado de moléculas y átomos
Que no serían nada sin tu existencia
Solo somos un suspiro en la nada
Disfruta de la vida, hasta el último momento
Porque ninguna mujer vale más que una estrella
Y ningún hombre ha bajado nada del cielo por  ella

jueves, 19 de abril de 2018

Me enamore de un angel

Me enamore de un ángel
o que desdicha la mía
¿como decirle a dios nuestro señor
que me enamore de uno de sus ángeles?
tristes mis horas, días y noches pensando en mi angel
que pena que dolor, saber que soy nada
ella es ángel del cielo, rodeada de querubines
yo solo un pobre mortal nacido del barro
oh, dios cruel eres, por negarme su amor
por qué seguir mis deseos es ir contra de dios
de sus reglas y pecados, santos de barro y cerámica
¿que hago con este amor?
¿será solo capricho mio?
¿o sera instigación directa del demonio?
los arcángeles de dios son crueles jueces
solo juzgarán mis acciones, mas no este amor
¿que noche eterna paso pensando en ella?
satanás se burla y se rie de mi
callate maldito bufón mentiroso ayudame
a que ella sea mia, pero como sombra se marcha
entre risas y carcajadas, mi pena, sin gloria
quitarle un ángel al paraíso, ¿será traerla al infierno?
¿que sueño es necio y no debe ser soñado?
ho, mi alma llora, odia y se revuelca, pero no consigo nada
este amor me intoxica, me vuelve loco, tal vez estoy obsesionado
¿pero quién puede decir cuando es obsesión o amor?
¿qué tanto es tantito?
¿que tantito es tanto?
mi corazon esta roto, mi alma está perdida
si es que alguna vez tuve una
los hombres se olvidan de los dioses y se pierden
en pesadillas de ovnis y terrores nocturnos
las mujeres me ven y me desprecian
por que amo a un ángel y no a ellas
como si quererlas yo fuese a amar a sus crías nefastas
he aquí que los lobeznos son más agradecidos
cuervos tomad mis ojos para que ya no le vea
pero se marchan sin graznar, no gritan nunca más
¿tal vez el poeta cuentista está equivocado o loco?
¿o ebrio?
si, ebrio del amor por Lenore
cada ebrio llora sus penas, y hay mil formas de embriagarse
no se ocupa el alcohol para estar ebrio
el dolor es embriagante y hasta adictivo
la mente más aguda me dijo con una sonrisa
¿si lo que más deseas lo obtuvieses serias feliz?
lo dijo con una sonrisa admirando mi silencio
inteligencia yo te maldigo, cerebros pensantes los aborrezco
no somos seres pensantes, somos animales
algunos adoran dioses, otros tecnologías
otros más libros, dejadme a mi, adorando angeles...

lunes, 19 de marzo de 2018

el libro de La imagen del inicio o el Libro Maldito 2


02

La horripilante sucesión de hechos que siguieron después de haber recibido la noticia de la muerte de Leticia no me dejaba tranquilo, además que los datos que iba descubriendo sobre mi abuelo, Thomas Roderick me dejaban cada vez más extrañado, mi abuelo según mi madre y algunos tíos, estuvo muy metido en brujería, esoterismo,  pero nadie sabe nada a ciencia cierta de que sabía o qué trataba exactamente de hacer, mucho menos, que lo haya orillado a hacer aquellas cosas y por que de repente dejo de hacerlas, mis tías y mi madre concuerdan que evitaba el tema y siempre parecía ser un escéptico, de hecho los recuerdos que tengo de él y de su calvario que fueron sus últimos días, mostraban a un hombre que no quería o no sabía nada de esos temas, mucho menos de libros o grimorios nefastos y con extraños caracteres, mientras divagaba me di cuenta de extrañas gentes que deambulaban cerca de mi propiedad, cerré la puerta, me dedique a estudiar los extraños textos, pero cada vez me sumergía en una horripilante atmósfera de horror, los textos traducidos eran nefastos, para cualquier persona de hoy en dia o de cualquier época, en especial un texto asqueroso escrito sobre una asquerosa relación incestuosa;
He aquí que Veliant dio por terminada su obra con su más perverso deseo, la llamó Ankary que parecía una niña, de piel escamosa y ojos rasgados pero pupila diferente a la de los Dioses, como era de esperarse Matron sintió desprecio de aquella diosa, pero no entendía cuál era su posición en toda la creación, pero una ocasión que visitó la Ciudad Gris descubrió a Ankary siendo usada como objeto del deseo por su propio padre Veliant, aquello repugno a Matron quien contó a sus hijas…

Todo aquello me daba repulsión, mientras más pensaba más me iba hundiendo en un mar de desesperanza y de horrores, me acosté en la cama y decidí ignorar todo, el sueño me cubrió rápidamente, no hubo más que la negrura de Morfeo para descansar, lo cierto es que no alcance la etapa de descanso total, sino más bien caí en un sin número de sueños pesadillescos, cada uno peor que el anterior, pero de los cuales no recuerdo nada por suerte, pero me desperté ante la mirada de un ser blanco o luminoso, me pareció verlo tras velos, pero me sorprendió darme cuenta que aquello que considere velo era alguna especie de fuego, el ser que era parecido a un hombre me dijo con sumo horror;
-¡la puerta, cierra la puerta!-
desperté lleno de horror, solo para darme cuenta que alguien estaba tras mi puerta, corrí a la puerta y debido a la excitación del momento el corazón casi se me quería salir, puse el seguro y me tumbe cerca de la puerta, las personas afuera hicieron el intento de abrir la puerta, pero no lo lograron, tardaron unos minutos en marcharse que para mi llegaron a ser horas, cansado de tanta mierda pense en quemar los libros, deshacerme de todo, tome todo y salí por la puerta, cerré bien la casa y salí huyendo buscando paz, pero mi vecino, Don Mariano me hablo al pasar;
-¿quienes eran esos hombres?, tenían muy mala pinta-
le escuche con atención;
-no se, no los alcance yo estaba en el baño-
el anciano parecía asustado, siendo un viejo ejidatario, de la clase de hombres que no temen nada, verdaderamente parecía perturbado;
-no me creas a mi, pero daban mala pinta-
aquello me puso los pelos más de punta, salí huyendo y me dirigí sin rumbo a la calle, sin saber a donde ir o que hacer, me fui a la universidad donde me escondí en la biblioteca, tome la primera computadora y empecé a realizar una investigación sobre grimorios, libros parecidos a la biblia, el Mahabharata o cualquier otro libro, pero no encontre nada, termine buscando mitos sumerios, historias sobre abducciones, termine viendo videos sobre extraterrestres risibles de no ser por mi nefasta situación, cansado pero quizá ya más calmado pensé en dejar ese maldito libro en la biblioteca y se hicieran cargo de él los sabiondos y los entendidos, fue en ese momento que vi en el área de sugerencias el video que decia sobre una mujer contactada por extraterrestres, le di reproducir y vi el video mientras hojeaba el libro, la entrevista era aburrida, al parecer ni el periodista ni la mujer se tomaban en serio la entrevista pero fue algo que dijo que llamó mi atención;
-¿que hay sobre los dioses anunnakis?-
la mujer pensó su respuesta;
-la raza de los helenicos no los consideran dioses, los llaman los hijos de Ankary, los conocen como destructores de mundos, usurpadores o ladrones, los llaman de forma despectiva-
el entrevistador se interesó;
-¿por que tanto odio?-
la mujer pensó un segundo;
-no me lo dijeron, parecen haber estado en  guerra por muchos años, mas de lo ellos pueden o quieren contar, pero se odian mutuamente-
el entrevistador hace unas anotaciones;
-me dijo hace rato que los helénicos viven en la tierra, ¿por que?-
la mujer suspira;
-un grupo de gobiernos los recibió como refugiados, habitan en zonas boscosas, pantanosas y montañas alejadas, no les gusta ser vistos, rara vez hacen contactos con personas, pues quienes los ven ven a seres luminosos rodeados en fuego fatuo, puede llegar a dar una aterradora visión-
el entrevistador sonríe;
-pero usted fue contactada por ellos-
la mujer asintió;
-si, por Runiah, uno de estos, ha hablado conmigo, entre sueños, se dio cuenta de mis abducciones por parte de los Anunnaky, estos podían meter pensamientos en mi cabeza, hacer lo ellos me ordenaran, hacerme su marioneta, pero Runiah salvó mi vida, es el único de su raza que vaga por el mundo, los gobiernos saben de él, va por el mundo ayudando a las personas como yo, pero nunca llega a mostrarse frente a frente, por el temor que puede causar su forma ígnea-
todo eso me dejó pensando, pero algo extraño sucedió, la biblioteca permaneció en total silencio, todo el lugar estaba vacío, una extraña sensación me inundó, al volver los ojos a la pantalla vi a las personas de la entrevista observando hacia la camara aunque parecían observarme a mí con unos ojos negros profundos, todos dijeron al unísono;
-entrega el libro, ¡abre la puerta!-

horrorizado salí de la biblioteca dando tumbos, aquello debió de ser lo más gracioso, pero nadie reía, parecía rodeado de una burbuja de horror, nadie parecía notar mi presencia o a nadie le importaba, sin saber a donde ir o qué hacer decidí regresar a mi casa, ya era tarde, la noche no tardaría en caer, al llegar a casa, me tope con una sorpresa inesperada, la policía estaba en mi casa, me informaron que los vecinos habían reportado un intento de robo, lo cierto es que habían saqueado mi casa...



viernes, 9 de marzo de 2018

El libro de La imagen del Inicio o el Libro Maldito

Lo que estoy a punto de relatar supone  para mí una carga muy pesada que ha hecho de mi vida un infierno miserable, no hay dia que no pase pensando en las situación suscitada en aquellos días, oh, qué días aquellos de hermosa calma, cuando podía salir de casa a por la noche a ver las estrellas, pero ahora me encierro en casa lleno de horror, escribiendo en una tablet con decenas de faltas ortográficas cual hipster progresista, pero, dios mio, ¡dios mio, yo los vi, eran reales y quisiera nunca haber sabido de ellos!.
Que divertido era escuchar o ver a Jaime Maussan o a Vicente Fuentes, incluso a David Parcerisa y al famoso y excéntrico JL de Mundo Desconocido, cuando se ve y se escucha desde la ignorancia plena que causa la felicidad absoluta, porque saber demas y salir de la burbuja de la ignorancia es ser feliz, porque uno no sabe nada sobre los horrores cósmicos que nos rodean y no son nada agradables.
El horror comenzó una noche nefasta hace apenas tres meses, cuando realizaban trabajos de reparación del piso en mi casa, esta que es su casa y pueden visitarla cuando quieran, excepto ellos que saben quienes son y que son alertados por el poderoso Ojo de Ramamoth donde ninguna mentira puede ser permanecer.
En esa reconstrucción del piso el albañil llevo ante mi una caja pesada y grande, la caja parecía de hierro, pero era muy pesada y no tenía señas de haber sufrido jamás oxidamiento, dentro había un libro pesado y una libreta vieja, siendo yo un joven poco iletrado en temas de lenguas muertas, aun asi note que la escritura era parecida a la escritura Cuneiforme, pero no era de alguna lengua conocida, el libro era llamativo, mostraba un símbolo parecido a la A o Alfa griego, pero sin el palito de en medio, aquella obra era majestuosa e imponente, llenaba de ganas hojearlo, aunque no podía uno saber sus contenidos a ciencia cierta, era una especie de droga, cada vez que uno lo habría difícilmente uno podia cerrarlo, pero tras dejar el libro me di a la tarea de investigar la libreta, aquella era una libreta antigua, tendría muchos años, quizá más de veinte, mientras empezaba a hojear la libreta, encontré para mi sorpresa el nombre de mi abuelo, Thomas Roderick, mientras más hojeaba notaba las extrañas cosas que contenía la libreta, una de las hojas contenía para mi sorpresa los símbolos para la traducción del libro mayor, en las hojas de la libreta había anotaciones de sobre el libro y lo llamaba una y otra vez el Libro Mayor, pero en alguna ocasión lo llama Alfacron, que no se puede más que traducir como el Símbolo del Inicio, pues bien seguí leyendo hasta encontrar más anotaciones extrañas, este es un párrafo escrito en la Libreta…

Los creó según creyó y según su pensamiento, según sus deseos más macabros y más rastreros, sus sueños más nefastos, seres amorfos de varios hocicos, dientes chirriantes y demenciales ojos, seres de alturas insospechadas, sus cuerpos resultaban blasfemos, pero después de crearlos muy tarde se dio cuenta que creó seres no solo a imagen de su propia perversidad, si no que eran seres que encarnaban su perversidad absoluta, aquella legión de seres nefastos rugieron y llenos de su ira o demencia se alzaron contra su propio creador llenos sus hocicos de espuma, horrorizado de sus propias acciones Veliat huyó a la Ciudad Sinnombre donde pudo recargar su poder y con nuevas fuerzas les combatió y poco le faltó para ser vencido, pero las fuerzas de los dioses de la luz se unieron a él y solo así pudo vencerlos a estos seres nefastos, furioso los exilió a una bolsa de vacío entre los universos de la luz y la oscuridad, a este lugar lo llamó el Vacío, pero no todos fueron encerrados y no todos están allí locos sin mente, sino más bien, esperan a ser liberados para llevar el caos y la destrucción al universo…

Esto me pareció un tanto exagerado y absurdo, pero debo admitir que quien había escrito esto gozaba de una imaginación enorme, decidí guardar todo y llevárselo a una persona experta en el campo de la historia y de las lenguas muertas, por lo tanto se lo lleve a una persona encargada del museo de Nueva España para que me diera su opinión, aquello sería el inicio de la pesadilla que aún hoy en dia me persigue.

Quien me recibió fue una joven mujer llamada Leticia Hernández, una mujer experta en lengua española, psicología y lenguas muertas, aunque también era un personaje un tanto polémico, era sabido su absoluta devoción a la izquierda progresista y las ideas feministas más radicales, además de poseer un famoso desorden obsesivo compulsivo, la mujer aceptó verme en su oficina, un lugar vacío y carente de alma, más bien parecido a los cubículos de empresas gigantes, pero rodeado de un vacío, alguna vez visite el lugar y vi la oficina llena de reliquias, animales disecados, le daban una sensación de estar en un lugar de sabios y antiguos rituales de entre la vida y la muerte, podría ser meramente un pensamiento psicológico inducido por los libros y animales muertos, pero tenía alma, ahora era un lugar vacío.
Leticia Hernández era una mujer de estatura media, no era llamativo ni su cuerpo ni su presencia, mucho menos por sus lentes enormes que pedían a gritos ser quitados con todo lujo de violencia y no es por que fuera mujer, si no porque daba la representación infantil de maestra odiosa que odia su trabajo y odia a todos, su actitud, tampoco era muy halagadora, una mujer directora del mayor museo debería de ser un orgullo, ella lo veía como una formalidad solo para llenar los espacios de equidad, alguna ves lei que se quejaba de la diferencia de sueldos con sus predecesores, pero ese es cuento de otro libro.
Leticia Hernandez me recibió y me observó como quien mira a un ser inferior desde arriba;
-¿que me a traído Señor Roderick?-
preguntó ella directo al grano;
-este libro que encontré enterrado en casa-
ella tomó el libro y lo hojeo sin muchas ganas, mientras lo analizaba pude notar que algo en ella, una chispa de furor o emoción;
-parece letra cuneiforme-
dijo ella;
-no lo es-
dije, ella me miró con mirada fulminante;
-eso ya lo se-
contestó bruscamente;
-no parece libro de códices o histórico, es un libro muy bien creado, no tendrá más de cien años, no es una reliquia ni nacional ni del estado, podrá quedarselo-
sus palabras me cayeron como balde de agua fría;
-tomaré muestras de las hojas, unas fotografías de sus caracteres, le tendré un reporte de los avances en una semana-
yo acepte sin más, la mujer me habló por última vez;
-una cosa mas, solo por seguridad del propio libro, no se lo muestre a nadie-
yo asentí, una vez que ella tomó las muestras procedi a marcharme y me fui a casa, pasaron los días y poco a poco me fui olvidando del tema, hasta que una tarde recibí una llamada, de parte de Anna Hernandez de parte de Leticia, quería verme en un café del centro, acepte, no supe el por que de los intermediarios, pero asistí, allí encontré a una pareja entristecida, Anna debía ser la hermana gemela de Leticia;
-¿dónde está Leticia?-
cuestione, Anna se paró queriendo golpearme, pero su marido la detuvo;
-¿no lo sabe?-
esta vez me sorprendí, pero el hombre me mostró un diario, yo no era cliente frecuente de los periódicos, pero descubrí con asombro en la primera plana, que Leticia Hernández se había suicidado, quede impactado, el hombre sacó de un sobre fotos y archivos que había tomado Leticia;
-los exámenes de carbono catorce resultaron imposibles, lo se por que yo hice las pruebas, en las hojas hay papel papiro, el mismo que usaban los egipcios y faraones, pero las hojas fueron bañadas con alguna capa de aleaciones de oro, platino, grafito y diamante, quien hizo el libro tenía un gran conocimiento en materiales, pero me desconcierta que ciertos materiales no son de la tierra o no pude identificarles, las palabras concuerdan con algunos versos de Zecharias  Sitchin, conocido timador sobre temas de Sumeria y los Anunnaki, pero...-
el hombre pareció llenarse de algún horror incierto para mi;
-este libro representa una completa locura, pero el hecho de que tenga que ver con el suicidio de la muerte de mi cuñada, nadie quiere saber nada más sobre su libro, investigue por su parte, pero no vuelva a molestarnos-
ambos se pararon y se prepararon para irse, pero me entregaron algo antes de marcharse;
-tomé, esta es la nota suicida, pero solo se la dejo a usted-
tome la nota y lo leí;

Señor Roderick ellos quieren verlo y quieren el libro...

domingo, 25 de febrero de 2018

Operacion Caballo Negro 01

01

La nieve caía poco a poco tapando todo a su paso, lentamente iba creando capas y capas, escondiendo el suelo, los árboles, las casas y sus techos, como una tenue venda sobre las heridas más profundas que no sanaran, como la pierna del Agente de la OMS Alberto Garcia, la bala traspasó toda la pierna, se trata de cubrir el sangrado, pero aquel nefasto ser del infierno le ignora, Ramon o lo que queda de él ahora solo es una comida nutritiva, Alberto creyó que lo más terrible habia sido sus gritos de dolor y su desesperación, no, lo peor era el silencio, la sensación de darse cuenta que el seguia, su corazón palpitaba al máximo, trataba de pararse, pero dudaba al temer llamar su atención de aquella nefasta abominación, si el infierno existiera lo habitaron esa clase de seres, si existía o no, estaba a punto de averiguarlo, el oso se le quedo viendo, el terror llenó su rostro, con todas sus fuerzas empezó a arrastrarse, necesitaba alejarse, huir, el oso se acerco olfateando, al acercarse más y percibir la sangre de Alberto este sintió una terrible sensación en el estomago, el oso arrojo uno de sus tentáculos, pincho a Alberto en la pierna y este lanzó un grito de dolor al sentir la pierna ser atravesada por el oso que parecía mirarle con una sonrisa siniestra mientras enseñaba los dientes, el disparo de un arma de fuego resonó a la distancia, la bala expulsada a toda velocidad impacto en la cabeza al nefasto oso que lanzó un chillido de furia, el oso aturdido se retiró a toda prisa, temeroso, Alberto observo de entre el bosque, una sombra salió de entre los árboles, era él, el agente mexicano, algunos lo llamaban Seth Marduk, al parecer era su código, su clave, de verdad el tipo daba miedo, llevaba una gabardina negra, unas botas de comando, una playera negra, una sobaquera, algunos bolsas para munición a la cintura, barbado y pelo largo, pese a haber un frio del averno, el tipo estaba como si nada con su gabardina;

-les dije que entraran al centro médico-

el soldado le observo en silencio, el agente se le acerco;

-¿puedes caminar?-

Alberto pidió ayuda, el agente le ayudo y le llevó poco a poco, ahora Alberto pudo verlo de cerca, llevaba un rifle de francotirador a la espalda, una micro ametralladora en la gabardina con soporte plegable, además de un rifle de asalto, en la pierna se podía ver una Desert Eagle;

-te llevare al centro de comunicaciones, necesito que envies datos a la Central-

Alberto le observo;

-pero mi pierna-

el agente le observo;

-ya me hare cargo de eso-

de pronto una ventisca cayó sobre ellos, el aire frío heló los huesos de Alberto, el viento gélido impacto en sus rostros, frente a ellos algo se paro, al menos les pareció que era una sombra detrás de las ventiscas, el agente Seth saco la micro ametralladora, apunto a aquello que estaba allí parado, la ventisca arrecio violentamente y después bajo su fuerza, Seth bajó el arma y continuo cargando al soldado;

-¿que era eso?, ¡sus ojos resplandecían!-

dijo el soldado;

-no se exactamente que era, pero ya se fue-

lo llevo hasta una camioneta militar, abrió la puerta y entro con el soldado, aquella enorme camioneta de telecomunicaciones era imponente, Seth sentó al soldado en una banca y le dio una botella de agua;

-bebe-

Seth empezó a buscar algo en uno de los armarios;

-veamos esta pierna-

el soldado se levantó el pantalón, la bala había atravesado el hueso, pero la mordedura de aquella bestia no parecía tan grave, al menos hasta que parte de la piel se alzó como si hubiese un gusano en el interior, unas horribles ramificaciones nerviosas aparecieron tan pronto como desaparecieron;

-¡dios estoy infectado!-

Seth ni siquiera reacciono;

-es obvio-

el soldado se sentó y se bebió toda el agua;

-¿puedes tratarla?-

el agente por fin se retiró de aquel armario;

-temo que no-

Seth se giro cargando un hacha;

-¡no!-

Seth dejó el hacha y saco la micro ametralladora;

-entonces debo terminar con tu vida, no puedo permitir que sigas con vida infectado-

el soldado empezó a temblar;

-no me hagas elegir-

Seth le señalo a su bereta;

-entonces hazlo tu-

el soldado al verlo maldijo, sacó su arma, le quito el seguro, la llevo a su cabeza y empezó a llorar, Seth solo se dedicaba a observar;

-no puedo-

dijo el soldado dejando la pistola;

-hazlo rápido-

Seth le dio una toalla;

-pontelo en la boca, asi no te morderás la lengua-

el soldado obedeció, se puso la toalla en la boca, el agente Seth alzó el hacha y la dejó caer con todas sus fuerzas…