sábado, 9 de febrero de 2019

Año 1999


Año 1999

En el año 1999 se produjo el desastre conocido como la gran tragedia, un virus de computadora se apodero de todos los sistemas computacionales de la tierra, provocando la explosión de todas las cabezas nucleares y plantas de energía nuclear en el mundo, desde entonces el mundo tal y como lo conocíamos colapso, no se sabe nada de otros países, no sabemos nada, nuestro mundo se basa en la supervivencia, con la radiación y las nubes nucleares vinieron las mutaciones de todo los seres vivos de la tierra,  la contaminación del ecosistema mato a millones de personas en los Estados Unidos de América, ahora, los que sobrevivimos, estamos enfrascados en una guerra constante por los recursos, hace veinte años de la gran tragedia y todos seguimos en las mismas, matando, violando y destruyendo para sobrevivir siempre evitando lo más que se pueda la muerte…

Patrick Jhonson abrió los ojos, la luz del cielo gris le molesto, se sentó y pudo observar a su alrededor, su casa, su refugio estaba destruido, aquella casa rodante y todos sus bienes destruidos, lo habían dejado vivo, aquello debía ser un mensaje, ¿Para quién?, no importaba, se paró como pudo y camino dando pasos pequeños y lentos, camino, no supo cuánto, pero camino, quería alejarse lo más posible, de sí mismo, su hogar, pero principalmente de los saqueadores, camino mucho, no supo cuánto, pero camino sin rumbo, no traía brújula, no veía caminos, solo camino, camino mucho, hasta llegar a un paraje solitario, no vio nada más que la nada, solo podía pensar que necesitaba encontrar resguardo antes que llegara la noche, en la noche saldrían las bestias nocturnas a cazar, sin sus armas y sin resguardo, era presa fácil, mientras avanzaba vio un ciervo, este le observo y ambos se vieron uno al otro, era un macho, grande y fuerte, las dos cabezas le veían detenidamente, a Patrick se le  antojo que el ciervo le matara con su enorme ornamenta, seria rápido supuso, el ruido de un  disparo resonó a la distancia, el ciervo cayó herido, Patrick  observo a su alrededor, un hombre y un niño salieron de unos matorrales;
-¡no hagas nada estúpido!
Ordeno el hombre de unos cincuenta años, el niño llevaba el rifle que había matado al ciervo, el anciano un revolver, Patrick alzo las manos y les sonrió;
-¿con quién estas?
Cuestiono el hombre;
 -con nadie.
Contesto Patrick;
-¿eres de los saqueadores?
Patrick le miro;
-no, unos saqueadores atacaron mi hogar.
Patrick observo al hombre, el cual le registro de pies a cabeza;
-ya, puedo desmayarme.
Dijo Patrick que se dejó caer al suelo y perdiendo conocimiento.

Patrick abrió los ojos, estaba en una cama, dentro de una cabaña, era observado por el cazador que llevaba una escopeta;
-no hagas nada estúpido.
Patrick suspiro y se recostó de nuevo;
-¿Cuál es tu nombre?
Patrick le observo;
-Patrick Jhonson, solía vivir en la cañada de los muertos.
El hombre le observo;
-ese lugar está plagado de zombis.
Patrick le observo;
-yo los llamo calcinados.
Una mujer se asomó de la puerta;
-aquí está la cena.
Dijo una mujer que les traía platos;
-espero que este nuevo amigo tuyo no se quede.
Patrick sonrió;
-me iré en cuanto pueda señora.
Dijo Patrick y vio marcharse a la mujer y ambos comieron frijoles, aquellos eran los mejores frijoles que había probado en su vida;
-me llamo David Swann, estas en mi humilde morada, con mi familia, así que si prometes ser bueno con mi familia no me veré en la necesidad de volarte los sesos.
Patrick asintió, dos niños entraron a la habitación, el mayor era el que había llevado el rife de caza, la otra era una niña de tan solo ocho años, llevaba un osito de peluche;
-Jhon, Lisa este es Patrick un amigo que se quedara solo unos días.
Ambos saludaron;
-te dije que era el hombre más feo que habrías visto.
Dijo Jhon, las luces fueron apagadas, la esposa de David entro asustada;
-los zombis allí vienen.
Advirtió la mujer, rápidamente apagaron las luces, todos guardaron silencio, tras las paredes se empezaron a escuchar arañazos, Lisa abrazo a su padre, en la puerta se arremolinaban los zombis gruñendo y rugiendo, Patrick se paró;
-¡quédate quieto con un demonio!
Le ordeno David, Patrick se paró y corrió contra la puerta y la golpeo, empezó a rugir de una manera gutural y asquerosa, David apunto con la escopeta, los seres de afuera rugieron y golpearon la puerta y lentamente se marcharon rugiendo, David observo a su esposa con sorpresa, esta le hizo bajar la escopeta, Patrick se sentó en una silla del comedor, David se paró, llevo a su esposa e hijos a su cuarto a dormir, después fue con Patrick y se sentó a su lado sirviendo algo parecido al café, una infusión negra, el olor era horrible, pero el sabor era muy bueno;
-¿Cómo hiciste eso?
Le cuestiono David, Patrick sonrió;
-mi hermano, él y yo solíamos vivir solos allí en la cañada de los muertos, éramos normales, pero el, en sus investigaciones sobre la radiación se volvió uno de ellos, al verlo me dio tanto miedo, tenía unos doce años, el me vio, dentro de él aún estaba su alma, cerro el puño y vivió entre ellos, poco a poco perdió todo rastro de su memoria, no hablaba, pero siempre volvía y me cuidaba, parecía que nunca dormía o a menos no dejaba que yo lo viera dormir, quizá tenía miedo que lo matara, pero por las noches siempre me cuidaba, se sentaba en la silla del comedor y me observaba, siempre tarareaba una canción, creo que era una de Jhony Cash.
Ambos sonrieron;
-tengo sueño, mañana vamos a tu campamento en la camioneta, por ahora voy a dormir un poco.
Patrick le sonrió y se quedó en la oscuridad y la soledad del comedor.

La mañana siguiente amaneció a la hora de siempre, el amanecer un gris amanecer, como siempre los días eran grises, la gente decía que nunca se retirarían las nubes de polvo y radiación, Patrick abrió los ojos, Jhon le observaba sentado apuntándole con un revolver;
-¡baja esa estúpida arma!
Le ordeno su madre, Jhon obedeció de mala gana;
-¿Por qué tiene que quedarse este indigente?
Patrick solo escuchaba;
-este indigente nos salvó la vida anoche, cállate el maldito hocico.
La madre de un golpe desarmo al chico y este se fue furioso a su cuarto;
-disculpa, está en la edad.
Patrick asintió;
-no lo culpo, son días difíciles, él lo sabe.
La mujer preparo el desayuno, mas frijoles con carne de venado frita, era el olor tan delicioso, pero no lo fue tanto como la carne, Patrick comió cada pedazo de carne, los huesos los chupaba hasta quitarles toda la carne, todos en la mesa le observaban, pero este les ignoro por completo;
-los zombis por suerte se comieron los deshechos del ciervo, festejo David.
Patrick dejo de comer;
-no los tires, guárdalos.
David le observo;
-¿Qué?
Cuestiono David;
-los deshechos, puedes utilizarlos para atraer un par de esos zombis y tenerlos como perros, así los demás calcinados se mantendrán alejados.
Aquello hizo a toda la familia hacer muecas de asco y terror;
-lo de ayer lo vi con unos calcinados que mi hermano llevo, los teníamos como perros, los calcinados pueden aprender, al final de cuentas son territoriales y convenencieros, buscan lugares cómodos para dormir, como los perros.
Aquello no gusto a nadie, tras comer, Patrick y David subieron algunas armas y algo de provisiones de agua y comida a la vieja camioneta, Lisa llevo un galón de combustible, Patrick se despidió de su familia y ambos marcharon en el viejo camino, tras llegar a la cañada de los muertos, Patrick daba instrucciones;
-¿Dónde están los zombis?
Patrick sonrió;
-en esta cañada lo último que debe preocuparte son los zombis.
Dijo Patrick, esto sorprendió a David;
-allí.
Señalo Patrick, David vio la casa rodante, había estado en llamas, tras detener la camioneta ambos bajaron con las armas listas, Patrick observo todo su equipo y material destruido, tras abrir la puerta de la casa rodante una sombra corrió hacia él y se arrojó, Patrick disparo y mato a un zombi con el revólver, adentro David y Patrick vieron a un par de cadáveres de zombis, Patrick se agacho a verlos;
-¿tu hermano?
Patrick les observo;
-son Edward y Thomm, eran los que teníamos como mascotas, mi hermano aquí no está.
Patrick salió de la casa rodante;
-ayúdame, hay que sacar mi equipo.
David fue con él, no muy lejos, dentro de un carro descubrió los asientos, debajo de los asientos saco una caja, la abrió y David vio con sorpresa lo que allí escondía Patrick, allí había armas, una máscara de gas, un casco, equipo de protección para el cuerpo, un chaleco blindado, juntos subieron todo a la camioneta;
-¿Qué piensas hacer con todo eso?
Patrick sonrió y contesto;
-tomar venganza.
David suspiro y sin más condujeron de regreso a casa.

viernes, 12 de octubre de 2018

Caballero Dragon Cap 01


01

Veltrich Destroch abrio los ojos, observo a la distancia, hacia arriba la fortaleza de la Desolación, estaba en llamas, se podían escuchar los gritos de la batalla, Veltrich cerró los ojos con fuerza y empezó a llorar, el ruido de un animal lo alerto:
— ¿que fue eso?
Se dijo asi mismo, se giró para ver con temor un enorme jabalí desolador, estaba furioso, el jabali con su pesuña hacia chispas contra la piedra:
— ¡no!
Veltrich quiso correr, pero su tobillo lastimado lo hizo caer, al tratar de pararse sintió la fuerza de aquella bestia arrojándolo al suelo de nuevo, el jabalí rugió, golpeo de nuevo el suelo sacando chispas, Veltrich cerró los ojos, pero el ruido de un gemido lo sorprendió, se giró solo para ver a ese gigante verde, media dos metro con diez centímetros, era verde, grande y fuerte, su piel brillaba del sudor, los ojos rojos de ese gigante se posaron en el y Veltrich perdió el conocimiento.
Veltrich abrió los ojos lentamente, estaba en una cama, tras una jaula de madera, tenia el tobillo vendado, vio en el suelo una jarra con agua, la tomo y bebio con desesperacion, al hacerlo un hilo salió disparado e hizo caer una campana:
— ¿ya ha despertado?
Dijo una voz gutural, gruesa y profunda, un enorme ser verde entro a la tienda, Veltrich retrocedió y se quedó en la cama esquinado:
—Ya despertaste.
Veltrich le observo temeroso:
—no tengas miedo, soy Grum, hijo de Tall, no te hare daño.
Grum ofreció un poco de pan, Veltrich lo tomo con cuidado y comió;
— ¿qué hacías en la falda de la montaña de la fortaleza de la Desolacion?-
Veltrich esquivo su mirada:
—Me perdí, mi padre era un herrero de Sieterreyes-
Grum le observo con atención:
—mientes.
Veltrich se sorprendió:
—Pero lo haces para protegerte, al igual que un Garlock-
Veltrich le observo:
— ¿que es un Garlock?
Grum lo llevo afuera de la tienda, construida con huesos y pieles, así eran las carpas y tiendas que se extendían por ese valle:
—Un Garlock es un orco que vive en las tierras del norte, entre las fronteras de las naciones de los hombres.
Grum lo tomo en sus hombros y lo llevo a una pendiente:
—Estas en medio de las montañas nubladas, al oeste yace Farenhart y su Valle del Rey, al este yace la Ciudadela el ultimo bastión de los hombres, según dicen, unos niños entre seis y siete años corrieron y vieron a Grum;
— ¿padre quién es él?
Cuestionaron los niños:
—el, es... se llama Voldemort.
La niña sonrió:
—como el villano de mi libro.
Grum asintió:
—debemos presentarlo a la anciana.
Dijo el más pequeño niño de Grum:
-primero ir a comer-
Grum se los llevo a todos al comedor principal, era un enorme círculo, los orcos iban y venían con sus comidas, algunos se les quedaban viendo a Grum y a los niños, pero ellos se sentaron a comer con Grum:
Mas humanos...
Dijo un orco grande, feo, con cola de caballo en el pelo, Veltrich lo reconoció:
—él es Gelek, mi hermano, él te encontró, mejor no le hables.
Las hembras orcos extremadamente más feas, cubrían sus senos con trajes de tela o piel, Veltrich suspiro hondo, si quería volver a casa tendría que aceptar su situación, ya no era más Veltrich era Voldemort:
— ¿ya habéis comido?
Cuestiono una jovencita muy bella:
—la bruja quiere conocer al humano.
Voldemort se sorprendió:
—ve con ella, nadie puede ver a la bruja si no es llamado.
Voldemort siguió a la jovencita, tendría su misma edad:
—tú también eres humana.
La joven rio de aquello:
—soy una Gross, una humana aceptada por la tribu, tu, eres solo un niño-
Voldemort enfureció:
—pero eres muy fácil de enojar, cual orco.
Dijo con risas la jovencita, Voldemort la ignoro, era muy bella pese a su extraño aspecto, ropa de piel, una línea negra en los ojos como maquillaje, cabello largo atado con una tira de cuero, una falda larga que se abría a los lados, al entrar a la tienda vio tres enormes orcos, eran muy grandes, feos, pintados con símbolos en la cara de un extraño lenguaje:
— ¿así que este es el nuevo Gross?
Dijo un hombre con pelos parados en línea en el centro de su cabeza, llevaba dos hachas:
—se ve muy débil.
Uno de los orcos gruño y el hombre guardo silencio:
—Mushe Tare.
Dijo alguien en las sombras, una anciana salió de las sombras;
— ¿quién ha traído al dragón a la aldea?
Voldemort no comprendía, la anciana orco camino hacia él, la anciana iba dando tumbos, la jovencita le ayudo y la guio a Voldemort;
—es un dragón enorme.
Los orcos se vieron entre ellos:
— ¿qué quieres decir Mushe Tare?
La anciana acerco el rostro de Voldemort y lo toco como ciego palmando algo muy valioso, después la anciana rio a carcajadas:
—tu harás arder el mundo de los hombres.
La anciana siguió riendo a carcajadas, los orcos se vieron entre ellos y el hombre de pelos en punta:
— ¿qué debemos hacer Mushe Tare?
Cuestiono el más grande orco, tenía pintura de guerra en la cara:
—al dragón que tenéis cerca guiadlo y ayudadlo, porque cuando abra sus alas y ruja, los pueblos se postraran ante él.
La anciana se regresó a su lecho, los orcos se retiraron de allí, a excepción del hombre de pelos en punta, la jovencita le hizo una señal a Voldemort que salió de allí, camino y vio la tribu, cada uno en sus propias cosas, mientras pensaba y no, solo se dedicó a caminar hasta llegar a un acantilado, al ver el vacío solo se dedicó a observarlo:
—la anciana por lo general dice muchas cosas que no se cumplen, pero te estaré observando.
Le dijo el hombre en pelos de punta:
—me llamo Voldemort, también es un placer.
Dijo Voldemort:
— ¿te crees muy gracioso?
El hombre saco de su espalda las hachas:
—si te arrojase al precipicio nadie te encontraría, los demás orcos les importarían poco-
Voldemort sonrió:
—yo ya he caído en el precipicio, se lo profundo que es, he sobrevivido, ¿tú lo harás?-
El hombre enfureció, lentamente fue tomado posición de ataque, Voldemort le ignoro, Grum les observaba:
—no te atrevas.
Rugió Grum, el hombre de pelos en punta se arrojó al ataque, Voldemort cerró los ojos...

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Caballero Dragon Prologo


Lucia sintió el frio de la hoja negra atravesarle, se giró y observo a su atacante:

—Voldemort­

Este sonrió:

—lo siento, es solo que sentí, que no debía hacerlo.

Lucia la poderosa guerrera de la Iglesia Única observo a su atacante:

—no puedo permitirte atacar a los Garlock.

Los otros miembros del grupo le vieron furiosos:

— ¡maldito traidor!

Grito Antonio Fayret:

— ¿traidor yo?, no sabes lo que significa esa palabra:

Voldemort camino frente a ellos, eran tan jóvenes, tan llenos de vida, tan idiotas:

—Lucia de Voltein, Caballero Templario de alto rango, te sentencio a muerte por el asesinato de la Señora Wendolyn Destroch-.

Lucia enfureció, la espada no le había atravesado ningún órgano vital;

—eres un desgraciado mercenario.

Voldemort sonrió y rio de aquello:

—no, soy un caballero negro, te lo dije desde el principio que te conocí, no tengo bandos, no tengo aliados, yo soy mi propio bando.
Antonio Fayret saco de su espalda el arco de guerra, lanzo una flecha contra Voldemort, pero la flecha se desvió;

— ¿cómo has hecho eso?

El caballero negro sonrió:

—Calenté el aire alrededor mío, es algo de ciencia o alquimia básico, lo sabrías si hubieses estudiado niñato.

Lucia de Voltein observo a Voldemort:

— ¡dime quien eres realmente!

El joven de pelo negro, ojos cafés y piel blanca la observo:

—soy Veltrich Destroch, hijo de Wendolyn Destroch, nieto del rey Vlad Destroch-

Lucia de Voltein no podía creerlo:

—mi madre murió bajo tu espada, mi hermana mayor fui violada por tus hombres, a veces debo confesar sueño con ella y sus gritos de dolor, me levanto como loco de la cama, pero aun así, nada se compara a lo que hiciste con el bebe, mi hermanito menor, lo arrojaste por el precipicio de la fortaleza de la Desolación, si hay un infierno, espero que ardas en el por siempre.

Dijo Veltrich con una sonrisa y ojos llorosos:

—seguía órdenes, un caballero no desobedece sus órdenes.

Dijo Lucia de Voltein:

—tampoco un rey traiciona a su pueblo, por cierto, olvida lo que te dije del infierno, porque arderás hoy.

Veltrich con ambas manos tomo la espada, Lucia de Voltein vio sus ojos llenos de rabia, recordó a un niño con una espada y ella le clavaba un puñal en el corazón, había fallado, por eso se había desembocado todo eso, Veltrich giro la espada, Lucia gimió de dolor, pero el filo de la espada empezó a arder en llamas, las cuales avanzaron hacia adelante, la espada se llenó runas:

—la espada de Daemus.

Veltrich sonrió y Lucia Voltein ardió en llamas, ella empezó a lanzar gritos de dolor, Veltrich la pateo y la arrojo desde el precipicio cubierta en llamas, el demás grupo de Elegidos de la capilla le vieron furiosos, los Garlock, el enorme clan de orcos rugieron y marcharon por la cordillera, era demasiado tarde, no podrían detenerlos, amenazaban sus líneas de abastecimiento y control desde el Valle del Rey, Veltrich se despidió de sus amigos saltando al vació, pero lo vieron alzarse sobre el cuerpo de un dragón rojo Sangrefuego, en ese momento, toda esperanza se perdió...

viernes, 17 de agosto de 2018

La puerta


El recuerdo inunda mi mente, me enamora y me envenena, ¿estoy soñando?, ¿es  acaso la soledad que me está volviendo loco?, no sé lo que es, pero no puedo escapar.
La puerta está cerrada, nadie más la ve, actúan como si no existiese, como si fuese solo una alucinación mía, pero allí esta esa puerta cerrada, con candados, chapas, grilletes y cadenas, pero a veces por las noches escucho voces provenir de esa puerta, otras palpita, a veces solo permanece cerrada observándome
Cuando me mude aquí, a los apartamentos Blue Greek no estaba esa puerta, solo está mi habitación que no es muy grande, el edificio estaba lleno de gente que saludaba, gente feliz, llena de sueños y ambiciones, hoy no hay nadie, si los hay se esconden, los colores vivos de las paredes se han ido, solo quedando un horrible gris.
El olor de este lugar era muy agradable, después cambio al de plástico quemado, después pareció cambiar a olor a azufre y cenizas y cosas quemadas, para después terminar en un olor de humedad nauseabundo, este último se ha quedado para acompañarme.
La gente ya no es la misma como he dicho, se han vuelto extraños reservados, la Señora del 12 se la pasa toda la noche en vela, observando todo desde sus ojos extraños, sus gatos se han ido, a la lejanía parece que le maúllan, pero no entra aquí ninguno. El niño que solía vivir en el 8 solo se ve por las tardes, cuando cae el sol, camina por los pasillos cabizbajo, parece haberse quedado sordo, no contesta, solo camina descalzo como sombra por entre los pasillos.
La madre soltera del 11 se fue sin decir adiós, su cuarto permanece abierto, aun se puede ver los juguetes de los niños, algunas ocasiones me he paseado por allí, la pecera ni agua contiene, los osos de peluche se están llenando de polvo y moho, las paredes de los cuartos de los niños han perdido los colores pastel, solo queda un feo gris que ha consumido todo en el edificio.
Lo cierto es que yo también he cambiado, no sé qué día es, nunca sé qué fecha es, solo sé que tengo un terrible insomnio, no puedo dormir por las noches, pero cuando lo hago terribles sueños me despiertan, las noches me las paso en vela, a veces leo mis viejos libros, otras salgo a caminar por las calles, es curioso que después de media noche haya tantas gentes caminando en la calle, pero son muy extrañas, te ignoran, lo que te hacen caso huyen de ti como si hubiesen visto algo extraño o paranormal, no sé qué les pasa, por eso casi no salgo, mejor me quedo sentado en mi sofá, la verdad no sé qué pasa, todos los días al caer la tarde me levanto a desayunar y a pasar mi noche en vela.
No todo es malo por aquí sabes, en el departamento 05 la anciana Gibson, la única cuerda que queda todas las noches se desvela conmigo, cree que estamos enfermos, que es como un agripe y ya se nos pasara, su perro todas las tardes llega y nos hace compañía a todos los de este edificio, es un buen chico, es un Golden Retriever, se llama Bobby y se pasea por nuestras casas y lo dejamos, el niño del 8 lo acaricia, yo suelo jugar con él, es muy amistoso, cuando no está con alguno de nosotros esta con la anciana que se la pasa remendando para sus nietos, son unos malagradecidos, jamás la visitan, pero Lily, la señora Gibson  sabe que tarde o temprano la visitaran.
Pero lo que me pone de mal humor a mí, es cuando vienen esos estúpidos de los vecinos, por lo general con sus cámaras y sus reflectores, no sé qué buscan, pero nos cansan, el niño del 8 se hace el escurridizo, la señora del 12 se pone violenta y trata de correrlos, la anciana Gibson por lo general corre a Bobby y los ignora, yo solo les sigue, me aseguro que no quieran robarse nada, en una ocasión a la anciana Gibson le quisieron robar una foto de sus nietos, la anciana, l rasguño la espalda, el tipo se giró horrorizado,  miramos furiosos, yo quería arrojarme a los golpes, pero por respeto de la anciana no lo hice, de allí se marcharon a otras partes del edificio.
Entre esos idiotas venia una chica bastante guapa de mi edad, llevaba lentes y una cámara fotográfica de esas que cuestan más caras que un carro, tenía voz de pito, pero era muy guapa, se metió a mi habitación y empezó a tomar fotografías, en otras circunstancias le habría corrido, pero algo en ella me hizo dejarla actuar, tomo fotografías mías mientras actuaba como estúpida y preguntaba idioteces
-¿estás aquí?, ¿puedes darnos una señal de que estas aquí?-
Esas idioteces me estaban sacando de quicio;
-¿Por qué no te has ido de aquí?-
Le conteste fuerte y claro;
-aquí vivo-
Me ignoro olímpicamente, justo al salir de mi habitación ella tropezó y yo le ayude a mantenerse, después de eso me miro asustada  titubeo con su cámara para después marcharse con sus amigos…

viernes, 8 de junio de 2018

Evelyn

Todas las noches, Evelyn soño de nuevo a ese ser que la visitaba por las noches, ese ser negro, negro como la profunda oscuridad, como los abismos del agua más profunda, pero siempre se daba cuenta que aquellos abismos a los que caía, eran a los abismos negros del espacio, en algún lugar vio las estrellas, algunas tan hermosas, otras tan terribles que solo verlas daba un horror profundo, pero ese ser negro siempre la tomaba por el cuello, lo apretaba con fuerza y ella luchaba pero siempre perdía y moría mientras su cuerpo se desintegraba y su alma se desvanecía, siempre ese mismo sueño, siempre soñando eso, todas las noches se paraba de su cama y observaba a través de la ventana, la pálida noche a veces con luna, otras veces sin ella, pero siempre veia las estrellas, donde pensaba y recordaba, algo que había olvidado, pero sabía que lo había olvidado, algo que sabía en sueños, pero se perdió a la llegada del alba.
Evelyn poco a poco empezó a mostrarse desinteresada en los asuntos de la escuela, dejaba el estudio meticuloso por miradas extrañas a las afueras de los salones, más de un maestro la regaño, más de uno de sus amigos le llamó la atención su cambio de personalidad.
Leía con atención libros de estrellas, astronomía y astrofisica, pero no llenaba su vacío en su interior, dejó el estudio libre estas materias que le hacían aburridas, quería recordar aquello que habia olvidado más allá de las estrellas, más allá de los tiempos, pero no recordaba nada más que los trabajos que olvidaba y las materias en las cuales su desempeño bajaba.
Cansada y harta dejo de estudiar, sus amigos llegaron con una oferta, una que no podía rechazar, irse de fiesta, ella aceptó y quiso volver a sentirse joven y se bañó y se perfumó, hermoza fue a la vista, hermoza era.
Pero en la fiesta no hubo más que un vacío hueco, desenfreno absorto y nada más allá de la gutural vida de jóvenes universitarios, se aburrió tan rápido como de sus libros de materias, quiso marcharse, entonces observó a un hombre que le veía, seria un dealer, tenía a su compañera completamente drogada, ella le miró y en el vacío de sus ojos se vio reflejada;
-ven y disfruta-
dijo el dealer, ella frunció el ceño, se molestó, no quería ser la meretriz más de aquel dealer;
-Evelyn, ¿ya recordaste lo que has olvidado?-
cuestionó la joven mujer al lado del dealer;
-¿que?-
cuestionó ella;
-tus sueños Evelyn, sigue tus sueños-
el dealer entregó una sustancia, una pastilla;
-disuelve bajo tu lengua y recuerda lo que has olvidado-
dijo la joven que se acostó al lado del dealer, Evelyn, tuvo miedo, pero temió nunca más saber lo que había olvidado, se sentó frente al dealer, puso la pastilla bajo su lengua y probó la locura.
Al principio no sintió nada, no sintió nada más que su pulso, su corazón latir, se relajo, sintió algo manoseando sus muslos, se molesto y miro, era él, ese ser negro, con esos nefastos ojos rojos, con sus manos negras acariciaba sus piernas, ella le miró y ese ser en su negrura sonrió, la tomó de la mano y la llevo, la llevo a través de la sala, la gente seguía en lo suyo, pero ella caminaba al lado de ese ser negro, las ventanas ya no mostraron más la calle, mostraron espacios vacíos que poco a poco fueron llenados por gases de colores que se arremolinaban para verla y susurraban palabras en lenguas antiguas y alguna vez soñadas, la televisión mostró violaciones, decapitaciones, tormentos y asesinatos, pero nadie hacía caso, ella caminaba al lado de aquel ser que la llevaba a la profunda oscuridad, tras una puerta cayeron al vacio, un vacio infinito en el que no había arriba ni abajo, solo el ser y ella, ella se sintió desnuda y floto en lo que le pareció la nada.
Entonces de alguna forma sintió tocar tierra, abrió los ojos y observó, las murallas de una ciudad fortificada, no había gente, no había seres, no había sueños, solo ellos, el ser negro, ella, ambos en la ciudad, ella lo supo, aquella era La Ciudadsinnombre, las enormes murallas, las troneras, las armas de combate y las de asedio, todo aquello, hablaba de una gran guerra, pero no habia cadaveres, ni muertos, ni fantasmas que deambulaban por las calles, ni sombras que miraran por las ventanas, la sombra la llevó de la mano, por las enormes puertas de metal forjado con piedras preciosas, adentro se podía ver el castillo, la plaza pública y tres enormes zigurats que vigilaban la nada, juntos pasaron por los puentes colgantes, los ríos fluían con agua limpia y cristalina, pero en el reflejo Evelyn podía ver su rostro lleno de lágrimas, por lo que evitaba asomarse, al llegar al castillo giraron a la derecha y vieron el templo o sus ruinas, ella lo conocía, lo sabía, aquel era un templo, la enorme pirámide blanca, silenciosa junto a un edificio cuya cúpula era una horripilante esfera, algo había en ese lugar que le llenaba de terror y hasta la sombra pareció estremecerse en aquel lugar, tras la pirámide, pudo Evelyn mirar los murales del destino, entonces ella lo supo, lo que había olvidado, ella de niña, solía esconderse de su padrastro y se escondía debajo de su cama donde soñaba, mientras soñaba recorría caminos, pueblos y ciudades solo soñados y olvidados, estuvo en la galante coronación de un rey de dos esposas, estuvo en la coronación de una princesa, pero nunca dejaba de buscar lo que sea estuviera más allá, hasta que llegó a la Ciudadsinnombre, donde todo había comenzado, allí en los murales vio la historia de los primeros dioses, los dioses muertos, los dioses primigenios, muertos por horribles dioses oscuros y monstruosos, eso trajo el desbalance, eso trajo la muerte y el caos, la entropía fue soñada y se apoderó de los universos paralelos, entristecida, Evelyn de niña vio la lluvia caer y llena de tristeza y pena decidió bailar, bailo bajo la lluvia de la Ciudadsinnombre y encontró agrado a los ojos del único habitante de la ciudad, un ser hecho de oscuridad y este le mostró un libro, parecido al que tenía un compañero de su escuela allí leyó;

En el principio solo había una vasta negrura que extendía hasta el infinito, en aquel vacío nefasto, en el centro del universo, había una ciudad de blanca luz, se cree allí se paseaban los dioses, ya que solo a través de los más profundos soñadores se puede acceder a ella, la ciudad sin nombre permanece en silencio nefasto, mas de uno han tratado de llegar a la Ciudad Sinnombre, pero los que lo han logrado, se han perdido la locura, se han vuelto personas de dientes chirriantes, de ojos saltones y de palabras extrañas, alcanzar ese grado de sabiduría es una locura, quizá porque la locura es en sí sabiduría y el conocimiento infinito es locura infinita…

Fue entonces que una fuerza bruta la sacó del sueño, la arrastró por las profundidades de ríos, mares y tierras olvidadas, su presencia no pasó desapercibida de fuerzas nefastas y hurañas que se limitaba a seguirla con la mirada, una fuerza de absoluta locura le siguió solo para ver a dónde iba, esa fuerza estaba loca, ciega y sorda, pero estaba al tanto de su presencia, y se reía de ella, hasta que ella fue arrojada a los pies de una cruz, allí reconoció la escena, la crucificcion de cristo, un soldado romano encajo la espada en el pecho de cristo y este moría expirando, el soldado romano alzó la lanza y rugió;
-¡que lanza que mató al hijo, sea la espada que mate al padre!-
Ella escuchó a dos seres rugir de coraje, el ser de sombras, su ser negro y otro con forma de niño;
-¡que así sea!-
Rugieron ambos seres y Evelyn sintió el horror de aquella lanza la cual quemaría el mundo hasta cumplir su profecía, tras de esto, ella cayó en la densa oscuridad y despertó abruptamente, estaba en su cuarto, sus amigas dormían en el sofá, piso y en una bolsa de dormir, ella las despertó, pregunto por la mujer y el dealer, pero ninguna le supo decir nada, más que se había embriagado demás y que se había desmayado, el lunes siguiente regresó a  su rutina normal de estudiante, trato de recuperar sus notas, pero vio llegar a su compañero, los bullies le tiraron sus libros y libretas y allí vio el libro, ella lo ayudó y hasta lo defendió, le ayudo a pararse y se interesó en él y el libro, donde leyó una frase nueva;
Viajero, tu mismo te has dado la ayuda, por que ningún viajero detiene su camino, si no entra en círculos concéntricos y se ayuda a sí mismo…

Ella sonrió, y sonreiría años más tarde cuando en una fiesta se topara con ella misma y le diera a su yo pasado, láudano para recordar lo que había olvidado...