miércoles, 10 de abril de 2019

Anahí


Anahí sonrió y entro por la puerta, estaba toda mojada, la lluvia les había caído de sorpresa, su vecino, Adán McLoud sonrió y le presto una toalla;
-gracias, eres muy amable.
Adán se sentó en el sillón de su sala;
-no tardará en llegar mi compañera de cuarto.
Adán sonrió y observo las noticias;
-¿eras tú?
En la imagen de las noticias se podía ver a las personas de una marcha feminista que luchaban por el derecho al aborto;
-sí, éramos nosotras, luchamos por la causa.
Adán sonrió;
-¿Cuál causa?
Anahí se puso roja;
-¿no me vas a alburear?
Ambos rieron;
-no se ni que significa eso.
Ambos rieron;
-está bien, sé que eres extranjero así que te lo explicare, en la universidad luchamos por tener el derecho de abortar, hay miles de mujeres que mueren por abortos clandestinos y por eso queremos salvar vidas.
El joven se sorprendió;
-¿salvan vida, matando vida?
Anahí se sorprendió, pensó un poco;
-espera, me caes bien, no quiero salir mal contigo, me entiendes.
Adán sonrió y dijo;
-la verdad no entiendo lo que tratas de decirme, solo veo que no puedes defender tu propia ideología o lo que sea que defiendas, pero me hiciste recordar una vieja leyenda de los indios Hoppi.
Anahí se sorprendió;
-pero no quiero aburrirte.
Anahí lo pensó un poco, sonrió y dijo;
-que más da, cuéntamelo, al cabo Diana llegara muy tarde.
Adán se sentó en el sillón y recordó como quien  recuerda algo, algo que sabe, muy bien y de memoria;

Los indios Hoppi son una tribu indígena de los estados unidos, de los pocos que quedan, estos adoraban a los dioses hormiga, seres amorfos y grotescos, los Hoppi les temían y les hacían sacrificios debido a que estos dioses solían comer carne humana, pero a cambio de la servidumbre los dioses daban dadivas a los pueblos Hoppi, si iban mal las cosechas hacían que lloviera, si la tierra era infértil la hacían brotar de nuevo, eran sabios y poderosos, muy temidos, pero en aquellos años de entre las estrellas llego un mensajero, un ser deforme y monstruoso, los indios Hoppi hablan de él, como el Dentado, un lleno de bocas y dientes, este ser convenció a los dioses mismos de servir a su nuevo amo, un ser innombrable que los Hoppi cuidaron de no escribir, los dioses se sentaron a adorar a este nuevo dios quien dividió a los dioses en grupos y los puso unos contra otros, pero se aseguró de algo muy importante, que los mismos dioses dieran a sus hijos natos o no natos a las fauces de este nuevo supremo dios maligno, los no natos morían en los vientres de sus madres, los nacidos eran sacrificados y los que ya eran pre pubertos y adolescentes se les contaminaba con la maldad misma de este dios supremo, de pronto los dioses dejaron de llegar a las tierras de los Hoppi, la naturaleza y el entorno se volvió terriblemente hostil, por lo que clamaron a los cielos de nuevo a sus dioses, pero nadie les contesto, cuando creyeron todo perdido, fueron visitados por los hombres luminosos, seres de luz parecidos a ellos y a estos preguntaron por sus dioses, los seres hormigas, los hombres luminosos les dijeron que su planeta fue arrasado por el dios supremo, este dios supremo, que los hombres luminosos ya conocían y odiaban sus prácticas, destruyo a todos los dioses hormiga exterminándoles si no a todos, a la gran mayoría, desde entonces los indios Hoppi temen el regreso de este dios supremo malvado.

Anahí estaba sorprendida, Adán le observaba con atención;
-son solo leyendas de pueblos aborígenes e indios supersticiosos.
Adán sonrió;
-eso lo dices tú, no estuviste allí.
Anahí sonrió;
-tu tampoco.
Adán miro para otro lado como si quisiese ocultar algo;
-tu modernidad que tanto defiendes es la adoración a un culto de un dios pagano y nefasto que ha estado muerto por eras, pero tus líderes mundiales quieren despertar a toda costa.
Anahí quedo perpleja, la voz de Adán la había escuchado incluso en su propia mente, arriba se escuchó a la compañera de cuarto de Anahí;
-¿Anahí, estas allí?
Anahí salió tomo sus cosas y se despidió;
-bye, charlamos luego.
Anahí fue con Diana y se la topo en las escaleras;
-¿Dónde estabas?
Anahí sonrió;
-corrí por la lluvia, por cierto, el vecino de abajo es un poco raro, muy patriarcal.
Diana sonrió;
-si lo sé, pero es guapísimo.
Ambas rieron, entraron a casa y cenaron, café y galletas de avena con un café mientras leían un libro, Anahí se cansó primero y se fue a dormir temprano, tras mirar el celular por unos minutos, cayo rendida al sueño.

Anahí abrió los ojos mientras sentía que caía, caía en la nada;
-esto es solo mi mente, es que me caí de la cama.
Dijo en voz alta tratando de componerse, pero seguía cayendo, de entre la inmensa oscuridad en la que se encontraba, vio a una persona caminar hacia ella, era un niño de al menos diez años;
-¿Cómo puedes caer, si no sabes si hay arriba o abajo?
De pronto cayó a un suelo duro y frio, como pudo se levantó;
-¿Qué clase de sueño este?
El niño la observo;
-no lo sé, tu eres la que llego aquí.
Anahí se sentó y pensó;
-esto es culpa de Adán, él y su estúpido cuento de los indios hoppi.
El niño la observo con atención;
-¿indios hoppi?
Pregunto el niño;
-sí, una chorrada sobre dioses antiguos y muertos.
El niño sonrió de manera cínica;
-quieres volver a casa, te llevare yo mismo.
Ambos caminaron en ese mar de oscuridad;
-¿qué es este lugar?
Cuestiono Anahí;
-lo llaman Exeter, una tierra de nadie, en medio de todo, un espacio vacío y muerto.
Mientras ambos avanzaban Anahí vio extrañas siluetas en las sombras, ojos rojos y azules flamígeros y nefastos;
-no te harán nada mientras yo este contigo.
Anahí sintió miedo;
-¿Qué son esas criaturas?
El niño sonrió;
-los  llaman los dioses del abismo, seres nefastos y monstruosos despreciados por el mismo creador del universo, eran tan terribles y demenciales que se alzaron contra su propio creador y este los condeno a este lugar sin salida.
Anahí apresuro el paso;
-espera.
Un presentimiento le hizo sentir cierto miedo y horror;
-tú también estas aquí y me da la impresión de que te estoy guiando.
El niño sonrió y alzo la mano y los seres de ese lugar rugieron y chillaron y todos huyeron dejándolos solos, el niño empezó a caminar por delante de ella, pero Anahí escucho a los seres regresar por lo que se posó al lado del niño;
-en la biblia dice que un demonio no puede atacar a los demonios, entonces que eres.
El niño sonrió;
-si dios y el diablo tuviesen un juego de futbol, yo sería el campo.
Anahí se sorprendió;
-es de tu película favorita, jóvenes brujas.
Dijo el niño, Anahí se sorprendió;
-¿Quién eres?
El niño guardo silencio con una sonrisa macabra;
-mira.
El niño mostro al cielo, allí, en lo que parecía un ojo se podían ver las estrellas, los cielos estelares y las galaxias como nunca nadie lo había visto, ni lo vería;
-ese es tu camino a casa, será mejor que te vayas.
El niño empezó a alejarse de Anahí;
-espera, no puedes quedarte aquí, es peligroso.
El niño sonrió y su cara empezó a deformarse y tras de él se formó una silueta nefasta, algo parecido a un dragón con incontables cabezas, el espectro que se volvió el niño dijo con una voz monstruosa;
-pronto estaré con ustedes, búscame en San Juan de Arriba, allí te estaré esperando…

Anahí sintió que era jalada por algo o alguien, ella quiso luchar pero no pudo, sintió ser jalada y ser arrastrada por espacio vacío, vio los planetas, las galaxias y las estrellas, reconoció los planetas del sistema solar para terminar cayendo a la tierra, a su casa de apartamentos directo a la ventana, donde permanecía colgada de las manos de Diana, Doña Sofía que le rentaba y Adán que con toda su fuerza logro meter a Anahí por la ventana;
-¿Qué paso?
Pregunto Anahí;
-¡tú, maldita loca te querías arrojar por la ventana!
Anahí se sorprendió;
-bueno, parece que lo peor ya paso.
Dijo Doña Sofía, Adán se despidió;
-tengan cuidado.
Mientras todos se retiraban Diana preparo te para Anahí, en la puerta observaba el nieto de Doña Sofía;
-vente niño.
Le ordeno su abuela, el niño observo a Anahí y le dijo;
-Pronto estaré con ustedes.
Dijo el niño, dejando aterrada y llena de dudas a la pobre Anahí.

sábado, 9 de febrero de 2019

Año 1999


Año 1999

En el año 1999 se produjo el desastre conocido como la gran tragedia, un virus de computadora se apodero de todos los sistemas computacionales de la tierra, provocando la explosión de todas las cabezas nucleares y plantas de energía nuclear en el mundo, desde entonces el mundo tal y como lo conocíamos colapso, no se sabe nada de otros países, no sabemos nada, nuestro mundo se basa en la supervivencia, con la radiación y las nubes nucleares vinieron las mutaciones de todo los seres vivos de la tierra,  la contaminación del ecosistema mato a millones de personas en los Estados Unidos de América, ahora, los que sobrevivimos, estamos enfrascados en una guerra constante por los recursos, hace veinte años de la gran tragedia y todos seguimos en las mismas, matando, violando y destruyendo para sobrevivir siempre evitando lo más que se pueda la muerte…

Patrick Jhonson abrió los ojos, la luz del cielo gris le molesto, se sentó y pudo observar a su alrededor, su casa, su refugio estaba destruido, aquella casa rodante y todos sus bienes destruidos, lo habían dejado vivo, aquello debía ser un mensaje, ¿Para quién?, no importaba, se paró como pudo y camino dando pasos pequeños y lentos, camino, no supo cuánto, pero camino, quería alejarse lo más posible, de sí mismo, su hogar, pero principalmente de los saqueadores, camino mucho, no supo cuánto, pero camino sin rumbo, no traía brújula, no veía caminos, solo camino, camino mucho, hasta llegar a un paraje solitario, no vio nada más que la nada, solo podía pensar que necesitaba encontrar resguardo antes que llegara la noche, en la noche saldrían las bestias nocturnas a cazar, sin sus armas y sin resguardo, era presa fácil, mientras avanzaba vio un ciervo, este le observo y ambos se vieron uno al otro, era un macho, grande y fuerte, las dos cabezas le veían detenidamente, a Patrick se le  antojo que el ciervo le matara con su enorme ornamenta, seria rápido supuso, el ruido de un  disparo resonó a la distancia, el ciervo cayó herido, Patrick  observo a su alrededor, un hombre y un niño salieron de unos matorrales;
-¡no hagas nada estúpido!
Ordeno el hombre de unos cincuenta años, el niño llevaba el rifle que había matado al ciervo, el anciano un revolver, Patrick alzo las manos y les sonrió;
-¿con quién estas?
Cuestiono el hombre;
 -con nadie.
Contesto Patrick;
-¿eres de los saqueadores?
Patrick le miro;
-no, unos saqueadores atacaron mi hogar.
Patrick observo al hombre, el cual le registro de pies a cabeza;
-ya, puedo desmayarme.
Dijo Patrick que se dejó caer al suelo y perdiendo conocimiento.

Patrick abrió los ojos, estaba en una cama, dentro de una cabaña, era observado por el cazador que llevaba una escopeta;
-no hagas nada estúpido.
Patrick suspiro y se recostó de nuevo;
-¿Cuál es tu nombre?
Patrick le observo;
-Patrick Jhonson, solía vivir en la cañada de los muertos.
El hombre le observo;
-ese lugar está plagado de zombis.
Patrick le observo;
-yo los llamo calcinados.
Una mujer se asomó de la puerta;
-aquí está la cena.
Dijo una mujer que les traía platos;
-espero que este nuevo amigo tuyo no se quede.
Patrick sonrió;
-me iré en cuanto pueda señora.
Dijo Patrick y vio marcharse a la mujer y ambos comieron frijoles, aquellos eran los mejores frijoles que había probado en su vida;
-me llamo David Swann, estas en mi humilde morada, con mi familia, así que si prometes ser bueno con mi familia no me veré en la necesidad de volarte los sesos.
Patrick asintió, dos niños entraron a la habitación, el mayor era el que había llevado el rife de caza, la otra era una niña de tan solo ocho años, llevaba un osito de peluche;
-Jhon, Lisa este es Patrick un amigo que se quedara solo unos días.
Ambos saludaron;
-te dije que era el hombre más feo que habrías visto.
Dijo Jhon, las luces fueron apagadas, la esposa de David entro asustada;
-los zombis allí vienen.
Advirtió la mujer, rápidamente apagaron las luces, todos guardaron silencio, tras las paredes se empezaron a escuchar arañazos, Lisa abrazo a su padre, en la puerta se arremolinaban los zombis gruñendo y rugiendo, Patrick se paró;
-¡quédate quieto con un demonio!
Le ordeno David, Patrick se paró y corrió contra la puerta y la golpeo, empezó a rugir de una manera gutural y asquerosa, David apunto con la escopeta, los seres de afuera rugieron y golpearon la puerta y lentamente se marcharon rugiendo, David observo a su esposa con sorpresa, esta le hizo bajar la escopeta, Patrick se sentó en una silla del comedor, David se paró, llevo a su esposa e hijos a su cuarto a dormir, después fue con Patrick y se sentó a su lado sirviendo algo parecido al café, una infusión negra, el olor era horrible, pero el sabor era muy bueno;
-¿Cómo hiciste eso?
Le cuestiono David, Patrick sonrió;
-mi hermano, él y yo solíamos vivir solos allí en la cañada de los muertos, éramos normales, pero el, en sus investigaciones sobre la radiación se volvió uno de ellos, al verlo me dio tanto miedo, tenía unos doce años, el me vio, dentro de él aún estaba su alma, cerro el puño y vivió entre ellos, poco a poco perdió todo rastro de su memoria, no hablaba, pero siempre volvía y me cuidaba, parecía que nunca dormía o a menos no dejaba que yo lo viera dormir, quizá tenía miedo que lo matara, pero por las noches siempre me cuidaba, se sentaba en la silla del comedor y me observaba, siempre tarareaba una canción, creo que era una de Jhony Cash.
Ambos sonrieron;
-tengo sueño, mañana vamos a tu campamento en la camioneta, por ahora voy a dormir un poco.
Patrick le sonrió y se quedó en la oscuridad y la soledad del comedor.

La mañana siguiente amaneció a la hora de siempre, el amanecer un gris amanecer, como siempre los días eran grises, la gente decía que nunca se retirarían las nubes de polvo y radiación, Patrick abrió los ojos, Jhon le observaba sentado apuntándole con un revolver;
-¡baja esa estúpida arma!
Le ordeno su madre, Jhon obedeció de mala gana;
-¿Por qué tiene que quedarse este indigente?
Patrick solo escuchaba;
-este indigente nos salvó la vida anoche, cállate el maldito hocico.
La madre de un golpe desarmo al chico y este se fue furioso a su cuarto;
-disculpa, está en la edad.
Patrick asintió;
-no lo culpo, son días difíciles, él lo sabe.
La mujer preparo el desayuno, mas frijoles con carne de venado frita, era el olor tan delicioso, pero no lo fue tanto como la carne, Patrick comió cada pedazo de carne, los huesos los chupaba hasta quitarles toda la carne, todos en la mesa le observaban, pero este les ignoro por completo;
-los zombis por suerte se comieron los deshechos del ciervo, festejo David.
Patrick dejo de comer;
-no los tires, guárdalos.
David le observo;
-¿Qué?
Cuestiono David;
-los deshechos, puedes utilizarlos para atraer un par de esos zombis y tenerlos como perros, así los demás calcinados se mantendrán alejados.
Aquello hizo a toda la familia hacer muecas de asco y terror;
-lo de ayer lo vi con unos calcinados que mi hermano llevo, los teníamos como perros, los calcinados pueden aprender, al final de cuentas son territoriales y convenencieros, buscan lugares cómodos para dormir, como los perros.
Aquello no gusto a nadie, tras comer, Patrick y David subieron algunas armas y algo de provisiones de agua y comida a la vieja camioneta, Lisa llevo un galón de combustible, Patrick se despidió de su familia y ambos marcharon en el viejo camino, tras llegar a la cañada de los muertos, Patrick daba instrucciones;
-¿Dónde están los zombis?
Patrick sonrió;
-en esta cañada lo último que debe preocuparte son los zombis.
Dijo Patrick, esto sorprendió a David;
-allí.
Señalo Patrick, David vio la casa rodante, había estado en llamas, tras detener la camioneta ambos bajaron con las armas listas, Patrick observo todo su equipo y material destruido, tras abrir la puerta de la casa rodante una sombra corrió hacia él y se arrojó, Patrick disparo y mato a un zombi con el revólver, adentro David y Patrick vieron a un par de cadáveres de zombis, Patrick se agacho a verlos;
-¿tu hermano?
Patrick les observo;
-son Edward y Thomm, eran los que teníamos como mascotas, mi hermano aquí no está.
Patrick salió de la casa rodante;
-ayúdame, hay que sacar mi equipo.
David fue con él, no muy lejos, dentro de un carro descubrió los asientos, debajo de los asientos saco una caja, la abrió y David vio con sorpresa lo que allí escondía Patrick, allí había armas, una máscara de gas, un casco, equipo de protección para el cuerpo, un chaleco blindado, juntos subieron todo a la camioneta;
-¿Qué piensas hacer con todo eso?
Patrick sonrió y contesto;
-tomar venganza.
David suspiro y sin más condujeron de regreso a casa.

viernes, 12 de octubre de 2018

Caballero Dragon Cap 01


01

Veltrich Destroch abrio los ojos, observo a la distancia, hacia arriba la fortaleza de la Desolación, estaba en llamas, se podían escuchar los gritos de la batalla, Veltrich cerró los ojos con fuerza y empezó a llorar, el ruido de un animal lo alerto:
— ¿que fue eso?
Se dijo asi mismo, se giró para ver con temor un enorme jabalí desolador, estaba furioso, el jabali con su pesuña hacia chispas contra la piedra:
— ¡no!
Veltrich quiso correr, pero su tobillo lastimado lo hizo caer, al tratar de pararse sintió la fuerza de aquella bestia arrojándolo al suelo de nuevo, el jabalí rugió, golpeo de nuevo el suelo sacando chispas, Veltrich cerró los ojos, pero el ruido de un gemido lo sorprendió, se giró solo para ver a ese gigante verde, media dos metro con diez centímetros, era verde, grande y fuerte, su piel brillaba del sudor, los ojos rojos de ese gigante se posaron en el y Veltrich perdió el conocimiento.
Veltrich abrió los ojos lentamente, estaba en una cama, tras una jaula de madera, tenia el tobillo vendado, vio en el suelo una jarra con agua, la tomo y bebio con desesperacion, al hacerlo un hilo salió disparado e hizo caer una campana:
— ¿ya ha despertado?
Dijo una voz gutural, gruesa y profunda, un enorme ser verde entro a la tienda, Veltrich retrocedió y se quedó en la cama esquinado:
—Ya despertaste.
Veltrich le observo temeroso:
—no tengas miedo, soy Grum, hijo de Tall, no te hare daño.
Grum ofreció un poco de pan, Veltrich lo tomo con cuidado y comió;
— ¿qué hacías en la falda de la montaña de la fortaleza de la Desolacion?-
Veltrich esquivo su mirada:
—Me perdí, mi padre era un herrero de Sieterreyes-
Grum le observo con atención:
—mientes.
Veltrich se sorprendió:
—Pero lo haces para protegerte, al igual que un Garlock-
Veltrich le observo:
— ¿que es un Garlock?
Grum lo llevo afuera de la tienda, construida con huesos y pieles, así eran las carpas y tiendas que se extendían por ese valle:
—Un Garlock es un orco que vive en las tierras del norte, entre las fronteras de las naciones de los hombres.
Grum lo tomo en sus hombros y lo llevo a una pendiente:
—Estas en medio de las montañas nubladas, al oeste yace Farenhart y su Valle del Rey, al este yace la Ciudadela el ultimo bastión de los hombres, según dicen, unos niños entre seis y siete años corrieron y vieron a Grum;
— ¿padre quién es él?
Cuestionaron los niños:
—el, es... se llama Voldemort.
La niña sonrió:
—como el villano de mi libro.
Grum asintió:
—debemos presentarlo a la anciana.
Dijo el más pequeño niño de Grum:
-primero ir a comer-
Grum se los llevo a todos al comedor principal, era un enorme círculo, los orcos iban y venían con sus comidas, algunos se les quedaban viendo a Grum y a los niños, pero ellos se sentaron a comer con Grum:
Mas humanos...
Dijo un orco grande, feo, con cola de caballo en el pelo, Veltrich lo reconoció:
—él es Gelek, mi hermano, él te encontró, mejor no le hables.
Las hembras orcos extremadamente más feas, cubrían sus senos con trajes de tela o piel, Veltrich suspiro hondo, si quería volver a casa tendría que aceptar su situación, ya no era más Veltrich era Voldemort:
— ¿ya habéis comido?
Cuestiono una jovencita muy bella:
—la bruja quiere conocer al humano.
Voldemort se sorprendió:
—ve con ella, nadie puede ver a la bruja si no es llamado.
Voldemort siguió a la jovencita, tendría su misma edad:
—tú también eres humana.
La joven rio de aquello:
—soy una Gross, una humana aceptada por la tribu, tu, eres solo un niño-
Voldemort enfureció:
—pero eres muy fácil de enojar, cual orco.
Dijo con risas la jovencita, Voldemort la ignoro, era muy bella pese a su extraño aspecto, ropa de piel, una línea negra en los ojos como maquillaje, cabello largo atado con una tira de cuero, una falda larga que se abría a los lados, al entrar a la tienda vio tres enormes orcos, eran muy grandes, feos, pintados con símbolos en la cara de un extraño lenguaje:
— ¿así que este es el nuevo Gross?
Dijo un hombre con pelos parados en línea en el centro de su cabeza, llevaba dos hachas:
—se ve muy débil.
Uno de los orcos gruño y el hombre guardo silencio:
—Mushe Tare.
Dijo alguien en las sombras, una anciana salió de las sombras;
— ¿quién ha traído al dragón a la aldea?
Voldemort no comprendía, la anciana orco camino hacia él, la anciana iba dando tumbos, la jovencita le ayudo y la guio a Voldemort;
—es un dragón enorme.
Los orcos se vieron entre ellos:
— ¿qué quieres decir Mushe Tare?
La anciana acerco el rostro de Voldemort y lo toco como ciego palmando algo muy valioso, después la anciana rio a carcajadas:
—tu harás arder el mundo de los hombres.
La anciana siguió riendo a carcajadas, los orcos se vieron entre ellos y el hombre de pelos en punta:
— ¿qué debemos hacer Mushe Tare?
Cuestiono el más grande orco, tenía pintura de guerra en la cara:
—al dragón que tenéis cerca guiadlo y ayudadlo, porque cuando abra sus alas y ruja, los pueblos se postraran ante él.
La anciana se regresó a su lecho, los orcos se retiraron de allí, a excepción del hombre de pelos en punta, la jovencita le hizo una señal a Voldemort que salió de allí, camino y vio la tribu, cada uno en sus propias cosas, mientras pensaba y no, solo se dedicó a caminar hasta llegar a un acantilado, al ver el vacío solo se dedicó a observarlo:
—la anciana por lo general dice muchas cosas que no se cumplen, pero te estaré observando.
Le dijo el hombre en pelos de punta:
—me llamo Voldemort, también es un placer.
Dijo Voldemort:
— ¿te crees muy gracioso?
El hombre saco de su espalda las hachas:
—si te arrojase al precipicio nadie te encontraría, los demás orcos les importarían poco-
Voldemort sonrió:
—yo ya he caído en el precipicio, se lo profundo que es, he sobrevivido, ¿tú lo harás?-
El hombre enfureció, lentamente fue tomado posición de ataque, Voldemort le ignoro, Grum les observaba:
—no te atrevas.
Rugió Grum, el hombre de pelos en punta se arrojó al ataque, Voldemort cerró los ojos...

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Caballero Dragon Prologo


Lucia sintió el frio de la hoja negra atravesarle, se giró y observo a su atacante:

—Voldemort­

Este sonrió:

—lo siento, es solo que sentí, que no debía hacerlo.

Lucia la poderosa guerrera de la Iglesia Única observo a su atacante:

—no puedo permitirte atacar a los Garlock.

Los otros miembros del grupo le vieron furiosos:

— ¡maldito traidor!

Grito Antonio Fayret:

— ¿traidor yo?, no sabes lo que significa esa palabra:

Voldemort camino frente a ellos, eran tan jóvenes, tan llenos de vida, tan idiotas:

—Lucia de Voltein, Caballero Templario de alto rango, te sentencio a muerte por el asesinato de la Señora Wendolyn Destroch-.

Lucia enfureció, la espada no le había atravesado ningún órgano vital;

—eres un desgraciado mercenario.

Voldemort sonrió y rio de aquello:

—no, soy un caballero negro, te lo dije desde el principio que te conocí, no tengo bandos, no tengo aliados, yo soy mi propio bando.
Antonio Fayret saco de su espalda el arco de guerra, lanzo una flecha contra Voldemort, pero la flecha se desvió;

— ¿cómo has hecho eso?

El caballero negro sonrió:

—Calenté el aire alrededor mío, es algo de ciencia o alquimia básico, lo sabrías si hubieses estudiado niñato.

Lucia de Voltein observo a Voldemort:

— ¡dime quien eres realmente!

El joven de pelo negro, ojos cafés y piel blanca la observo:

—soy Veltrich Destroch, hijo de Wendolyn Destroch, nieto del rey Vlad Destroch-

Lucia de Voltein no podía creerlo:

—mi madre murió bajo tu espada, mi hermana mayor fui violada por tus hombres, a veces debo confesar sueño con ella y sus gritos de dolor, me levanto como loco de la cama, pero aun así, nada se compara a lo que hiciste con el bebe, mi hermanito menor, lo arrojaste por el precipicio de la fortaleza de la Desolación, si hay un infierno, espero que ardas en el por siempre.

Dijo Veltrich con una sonrisa y ojos llorosos:

—seguía órdenes, un caballero no desobedece sus órdenes.

Dijo Lucia de Voltein:

—tampoco un rey traiciona a su pueblo, por cierto, olvida lo que te dije del infierno, porque arderás hoy.

Veltrich con ambas manos tomo la espada, Lucia de Voltein vio sus ojos llenos de rabia, recordó a un niño con una espada y ella le clavaba un puñal en el corazón, había fallado, por eso se había desembocado todo eso, Veltrich giro la espada, Lucia gimió de dolor, pero el filo de la espada empezó a arder en llamas, las cuales avanzaron hacia adelante, la espada se llenó runas:

—la espada de Daemus.

Veltrich sonrió y Lucia Voltein ardió en llamas, ella empezó a lanzar gritos de dolor, Veltrich la pateo y la arrojo desde el precipicio cubierta en llamas, el demás grupo de Elegidos de la capilla le vieron furiosos, los Garlock, el enorme clan de orcos rugieron y marcharon por la cordillera, era demasiado tarde, no podrían detenerlos, amenazaban sus líneas de abastecimiento y control desde el Valle del Rey, Veltrich se despidió de sus amigos saltando al vació, pero lo vieron alzarse sobre el cuerpo de un dragón rojo Sangrefuego, en ese momento, toda esperanza se perdió...

viernes, 17 de agosto de 2018

La puerta


El recuerdo inunda mi mente, me enamora y me envenena, ¿estoy soñando?, ¿es  acaso la soledad que me está volviendo loco?, no sé lo que es, pero no puedo escapar.
La puerta está cerrada, nadie más la ve, actúan como si no existiese, como si fuese solo una alucinación mía, pero allí esta esa puerta cerrada, con candados, chapas, grilletes y cadenas, pero a veces por las noches escucho voces provenir de esa puerta, otras palpita, a veces solo permanece cerrada observándome
Cuando me mude aquí, a los apartamentos Blue Greek no estaba esa puerta, solo está mi habitación que no es muy grande, el edificio estaba lleno de gente que saludaba, gente feliz, llena de sueños y ambiciones, hoy no hay nadie, si los hay se esconden, los colores vivos de las paredes se han ido, solo quedando un horrible gris.
El olor de este lugar era muy agradable, después cambio al de plástico quemado, después pareció cambiar a olor a azufre y cenizas y cosas quemadas, para después terminar en un olor de humedad nauseabundo, este último se ha quedado para acompañarme.
La gente ya no es la misma como he dicho, se han vuelto extraños reservados, la Señora del 12 se la pasa toda la noche en vela, observando todo desde sus ojos extraños, sus gatos se han ido, a la lejanía parece que le maúllan, pero no entra aquí ninguno. El niño que solía vivir en el 8 solo se ve por las tardes, cuando cae el sol, camina por los pasillos cabizbajo, parece haberse quedado sordo, no contesta, solo camina descalzo como sombra por entre los pasillos.
La madre soltera del 11 se fue sin decir adiós, su cuarto permanece abierto, aun se puede ver los juguetes de los niños, algunas ocasiones me he paseado por allí, la pecera ni agua contiene, los osos de peluche se están llenando de polvo y moho, las paredes de los cuartos de los niños han perdido los colores pastel, solo queda un feo gris que ha consumido todo en el edificio.
Lo cierto es que yo también he cambiado, no sé qué día es, nunca sé qué fecha es, solo sé que tengo un terrible insomnio, no puedo dormir por las noches, pero cuando lo hago terribles sueños me despiertan, las noches me las paso en vela, a veces leo mis viejos libros, otras salgo a caminar por las calles, es curioso que después de media noche haya tantas gentes caminando en la calle, pero son muy extrañas, te ignoran, lo que te hacen caso huyen de ti como si hubiesen visto algo extraño o paranormal, no sé qué les pasa, por eso casi no salgo, mejor me quedo sentado en mi sofá, la verdad no sé qué pasa, todos los días al caer la tarde me levanto a desayunar y a pasar mi noche en vela.
No todo es malo por aquí sabes, en el departamento 05 la anciana Gibson, la única cuerda que queda todas las noches se desvela conmigo, cree que estamos enfermos, que es como un agripe y ya se nos pasara, su perro todas las tardes llega y nos hace compañía a todos los de este edificio, es un buen chico, es un Golden Retriever, se llama Bobby y se pasea por nuestras casas y lo dejamos, el niño del 8 lo acaricia, yo suelo jugar con él, es muy amistoso, cuando no está con alguno de nosotros esta con la anciana que se la pasa remendando para sus nietos, son unos malagradecidos, jamás la visitan, pero Lily, la señora Gibson  sabe que tarde o temprano la visitaran.
Pero lo que me pone de mal humor a mí, es cuando vienen esos estúpidos de los vecinos, por lo general con sus cámaras y sus reflectores, no sé qué buscan, pero nos cansan, el niño del 8 se hace el escurridizo, la señora del 12 se pone violenta y trata de correrlos, la anciana Gibson por lo general corre a Bobby y los ignora, yo solo les sigue, me aseguro que no quieran robarse nada, en una ocasión a la anciana Gibson le quisieron robar una foto de sus nietos, la anciana, l rasguño la espalda, el tipo se giró horrorizado,  miramos furiosos, yo quería arrojarme a los golpes, pero por respeto de la anciana no lo hice, de allí se marcharon a otras partes del edificio.
Entre esos idiotas venia una chica bastante guapa de mi edad, llevaba lentes y una cámara fotográfica de esas que cuestan más caras que un carro, tenía voz de pito, pero era muy guapa, se metió a mi habitación y empezó a tomar fotografías, en otras circunstancias le habría corrido, pero algo en ella me hizo dejarla actuar, tomo fotografías mías mientras actuaba como estúpida y preguntaba idioteces
-¿estás aquí?, ¿puedes darnos una señal de que estas aquí?-
Esas idioteces me estaban sacando de quicio;
-¿Por qué no te has ido de aquí?-
Le conteste fuerte y claro;
-aquí vivo-
Me ignoro olímpicamente, justo al salir de mi habitación ella tropezó y yo le ayude a mantenerse, después de eso me miro asustada  titubeo con su cámara para después marcharse con sus amigos…